Estados Unidos planea rellenar su Reserva Estratégica de Petróleo mediante el uso de crudo venezolano a un costo de entre 30 y 40 dólares por barril, lo que representa aproximadamente un tercio de la cotización actual en los mercados internacionales. La información fue dada a conocer por el secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, durante una entrevista concedida a la cadena de televisión Fox News, en la cual abordó el alcance de las negociaciones de hidrocarburos entre Washington y Caracas.
El integrante del gabinete norteamericano precisó los mecanismos financieros y operativos con los cuales se llevaría a cabo este reabastecimiento energético. Según sus declaraciones, el procedimiento no exige necesariamente la descarga física directa de los cargamentos en los depósitos de reserva: «Venezuela nos permitirá rellenar la Reserva Estratégica de Petróleo posiblemente a un costo tan bajo como 30 o 40 dólares por barril. Podemos realizar operaciones de intercambio (swaps) para reponer la reserva estratégica».
Respecto a la meta de elevar la producción petrolera venezolana desde sus niveles de 1,2 o 1,3 millones de barriles diarios hacia un hito de 1,5 millones en el corto plazo, Burgum atribuyó ese eventual incremento a la incursión del sector privado de su país. «Sucederá gracias a las empresas estadounidenses. Hay muchas compañías buscando oportunidades allí, estableciéndose, desplegando capital y trabajando a gran velocidad para poner en marcha la producción», manifestó el secretario.
Operaciones en la Costa del Golfo y el mapa energético regional
Burgum contrapuso el escenario comercial actual del hidrocarburo venezolano con la dinámica de distribución que prevalecía meses atrás, destacando el redireccionamiento del suministro hacia las refinerías instaladas en la Costa del Golfo de Estados Unidos. El funcionario acotó que «hace apenas nueve meses ese petróleo se destinaba a China, a menudo a precios de 15 dólares por barril», marcando la diferencia de este nuevo esquema respecto al mercado asiático.
En el mismo análisis sobre el panorama energético continental, la autoridad estadounidense hizo referencia al desempeño de Guyana y al papel de la inversión privada norteamericana en el crecimiento de sus extracciones. «Su producción representa otro de esos casos milagrosos, fruto de la sólida relación entre Estados Unidos y Guyana. Allí también se está activando la producción», concluyó el titular del Departamento del Interior.





