«Al multar una empresa por encima de su capacidad de pago, automáticamente la informalizas», alertó el empresario Vicente Brito / Texto y fotos: Vanessa Davies
Para Vicente Brito, presidente de la Red por la Defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución, que Venezuela ocupe el último lugar mundial en el índice de libertad económica (elaborado por el Instituto Fraser y Cedice Libertad) es una vergüenza y una consecuencia lógica de las condiciones de la economía.
Uno de los elementos del índice es la protección de la propiedad privada, la estabilidad de la moneda, un marco regulatorio que no obstaculice el intercambio y la apertura del comercio. Que una institución pública pueda tomar una decisión sobre un activo no debería significar, necesariamente, una decisión adversa en un tribunal. «Pero te consigues con un sistema judicial que, cuando llevas tu gestión reivindicatoria, no procede. El organismo público actúa con total impunidad, sin criterio legal e irrespetando la Constitución». Es decir, «estamos en la indefensión total».
Puso el ejemplo de la ley de tierras: «Más de cinco millones de hectáreas, más de siete mil hatos o haciendas ocupadas parcial o totalmente», criticó. Brito lamentó que se dijera que esas expropiaciones eran «para el pueblo», aunque hay denuncias que revelarían que empresas y tierras «se cedieron a organismos privados vinculados con funcionarios públicos o con el gobierno nacional».
Multas que matan
«Hay 14 o 15 contribuciones fiscales y parafiscales», como «impuestos municipales, Inces, bomberos, Seniat», enumeró. «Cada uno de ellos lleva multas. Si en un momento determinado no tenemos los documentos o lo que pide el Seniat, tienes multas de hasta mil dólares. Una pequeña empresa, ¿cómo paga mil dólares? O se queja, o cierra. Al multar una empresa por encima de su capacidad de pago, automáticamente la informalizas».
Venezuela «tiene el mayor potencial de desarrollo del mundo», aseveró, pero carece de libertades económicas. «Estamos en el último lugar. Es difícil para uno, como empresario, decirlo, mientras países de nuestro entorno nos superan en capacidad». Brito destacó que ese índice es evaluado por los inversionistas antes de elegir proyectos en el país.
Devolver lo expropiado
El año 2026 estaba marcado, enfatizó, por una expectativa de cambio, «pero no hemos avanzado porque se mantiene el Estado empresario, se mantiene el mismo esquema del socialismo del siglo XXI» en elementos «como la cantidad de empresas públicas ineficientes».
El presidente de la Red afirma que hay medidas que se pueden implementar. «Primero que todo, la propiedad privada tiene que ser respetada. Las expropiaciones que se hicieron sin compensación deben ser devueltas, o en el caso de que el Estado las requiera, deben ser canceladas. Además, se debe indemnizar el daño causado a esas empresas y propiedades que fueron tomadas por el gobierno».





