La multinacional energética italiana ENI consolida su posición en Venezuela, pero no como socio de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en empresas mixtas sino con contratos de participación productiva de hidrocarburos (CPPH, por sus siglas) como formalizó en el área Junín 5, ubicado en la faja del Orinoco, por un período inicial de 25 años.
Atrás quedó la burocracia en las operaciones de una alianza estratégica con PDVSA, que tenía 60%, con el restante 40% en manos de ENI, lo que hacía complicada y demorada la toma de decisiones y ahora opta por un CPPH que le ofrece más rentabilidad, según señala el semanario Exclusivas Económicas.
El bloque Junín 5 alberga unas reservas certificadas en sitio de 35.000 millones de barriles de crudo pesado y el plan de expansión proyecta elevar la producción actual de este yacimiento desde los 12.000 barriles diarios actuales hasta una meta de 200.000 barriles por día, lo que requerirá una inversión estimada de 1.500 millones de dólares anuales en el área.
Además del hito en Junín 5, la presencia de ENI en Venezuela se sustenta en una sólida infraestructura diversificada tras casi tres décadas en el país:
Liderazgo en gas natural: A través de la empresa Cardón IV (consorcio al 50% con la española Repsol), ENI opera el campo marino Perla, considerado el yacimiento gasífero mar adentro más grande de Latinoamérica. Este activo genera cerca del 35% del consumo total de gas del país, destinado principalmente a la demanda interna y la generación termoeléctrica.
Proyectos de crudo adicionales: La firma mantiene licencias y operaciones en el campo de aguas someras Corocoro (en el Golfo de Paria) y el Golfo de Venezuela.
Recuperación financiera: El nuevo marco operativo y los acuerdos de exportación de gas optimizan significativamente las condiciones para que la compañía italiana recupere una deuda comercial acumulada con PDVSA superior a los 2.300 millones de dólares.
Las negociaciones, lideradas por el consejero delegado de ENI, Claudio Descalzi, y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se han desarrollado en coordinación y diálogo con socios internacionales, incluyendo actores de Estados Unidos, para garantizar la viabilidad comercial y regulatoria de los proyectos bajo los estándares de la industria global.





