Mastercard busca ampliar su negocio en Venezuela con una estrategia que combina la modernización de los medios de pago, el desarrollo de nuevas experiencias de consumo y una mayor vinculación con espacios de alto alcance popular, como la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP).
La compañía, que ha mantenido su presencia en el país durante los últimos 30 años, considera que el actual clima de optimismo abre oportunidades para acelerar la adopción de tecnologías digitales.
“Nuestra visión siempre ha sido acompañar al venezolano, pero en los últimos años ha cambiado de no solo querer acompañarlo, sino querer ser parte de lo que impulsa esa prosperidad y esa nueva economía en Venezuela”, dijo Carlos Quintero, vicepresidente ejecutivo de Marketing y Comunicaciones de Mastercard para América Latina y el Caribe, en una entrevista con Bloomberg Línea.
El ejecutivo describe una evolución en la estrategia de la empresa: de mantener su operación en un entorno de restricciones a incrementar su apuesta por tecnologías que permitan ampliar el uso de los pagos electrónicos.
Entre las iniciativas mencionó la expansión de los pagos sin contacto, la tokenización para proteger los datos de las tarjetas, las herramientas de ciberseguridad y los seguros asociados a los pagos.
Uno de los cambios que impulsa la compañía es la migración de tarjetas Maestro hacia débito Mastercard, una plataforma que, según Quintero, ofrece mayores niveles de seguridad y reduce la fricción en las transacciones. El ejecutivo no detalló cuántas tarjetas están involucradas en ese proceso ni estableció un calendario para completarlo.
La estrategia apunta a ampliar las posibilidades de uso de los pagos digitales en un mercado donde la evolución de la infraestructura financiera y la capacidad de los consumidores para acceder a estos servicios son determinantes para el crecimiento del negocio.
Quintero calificó a Venezuela como uno de los mercados más importantes para Mastercard en la región y aseguró que la compañía ha observado un crecimiento significativo en los últimos años. Sin embargo, no ofreció cifras sobre el volumen de transacciones, la participación de mercado ni las metas comerciales que maneja para el país.
El béisbol como plataforma comercial
La alianza con la LVBP representa otra pieza de esa estrategia. Mastercard busca aprovechar la relevancia cultural del béisbol en Venezuela para fortalecer su vínculo con los consumidores y abrir nuevos espacios para el uso de sus productos y servicios.
“La Liga Venezolana de Béisbol está en el corazón de todos los venezolanos y a nosotros nos gusta conectar con esos consumidores”, explicó Quintero. El ejecutivo señaló que la compañía evalúa cuidadosamente las asociaciones con las que vincula su marca y destacó que el patrocinio de la liga representa una oportunidad especial dentro de su cartera global de acuerdos deportivos.
Mastercard tiene presencia en patrocinios internacionales de tenis, fútbol y Fórmula 1, además de iniciativas vinculadas con el béisbol en otros países. En Venezuela, la asociación con la LVBP supone, de acuerdo con Quintero, un paso que no se había producido en los 80 años de historia de la liga.
Más allá de la exposición de marca, la compañía busca que el acuerdo tenga una dimensión comercial. Uno de sus objetivos es ampliar la disponibilidad de pagos digitales en los lugares donde se disputan los encuentros, aunque el ejecutivo no precisó cuántos estadios están contemplados ni si existen acuerdos operativos con entidades bancarias para implementar esa iniciativa.
El segundo componente consiste en desarrollar experiencias que acerquen a los aficionados a los contenidos y actividades vinculados con el campeonato. Como ejemplo, Quintero mencionó los llamados “Lunes de Béisbol”, una iniciativa patrocinada por Mastercard que permite ver gratuitamente los partidos de los lunes a través de YouTube.
La empresa mantiene conversaciones con la liga para explorar nuevas experiencias dirigidas a los aficionados, aunque no adelantó otros proyectos específicos ni detalló el presupuesto destinado al patrocinio.
La apuesta conecta dos objetivos: fortalecer la relación de Mastercard con una audiencia amplia y utilizar esa vinculación para impulsar nuevas formas de interacción con sus productos. La oportunidad de negocio, por tanto, no se limita a la visibilidad publicitaria, sino que también depende de que los pagos digitales ganen terreno en los puntos de consumo asociados al deporte.
Optimismo e inversión: la oportunidad que identifica Mastercard
Para Quintero, el interés que observa en el mercado venezolano no se limita al discurso. El ejecutivo aseguró que, durante su reciente llegada al país, percibió la presencia de actores dispuestos a invertir y una mayor confianza en las oportunidades comerciales.
“El optimismo crea inversión y la inversión crea empleo, y el empleo crea prosperidad”, afirmó.
Como ejemplo de esa disposición, mencionó los pasos que la propia Mastercard está dando en Venezuela mediante el patrocinio de la LVBP y la ampliación del uso de sus tecnologías entre los consumidores. A su juicio, esas iniciativas reflejan una oportunidad comercial que la empresa quiere aprovechar después de haber mantenido su presencia en el país durante años.
La estrategia se apoya en una expectativa: que una mayor actividad económica genere más oportunidades para los pagos electrónicos y que la incorporación de nuevas tecnologías facilite su utilización por parte de los consumidores.
En ese escenario, Venezuela adquiere relevancia para la compañía no solo como un mercado en el que ya opera, sino como un espacio donde puede ampliar su oferta de productos y acompañar una eventual expansión de la economía digital.
“Para mí, como venezolano, me llena de orgullo poder ser parte de ese progreso y, como empresa, representa una oportunidad grandísima a nivel comercial”.





