El beisbolista neerlandés Jurickson Profar cumplió un anhelo personal y profesional al estrenarse en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) con los Tiburones de La Guaira. El jardinero curazoleño, quien saltó al terreno como quinto bate e jardinero izquierdo frente a los Navegantes del Magallanes en Valencia, reveló que su vínculo con el país trasciende lo deportivo debido a sus raíces familiares.
«Mi abuela es venezolana», declaró el pelotero al circuito radiofónico de la novena escuala, al tiempo que añadió que «siempre había querido venir, pero nunca se me daba. Estuve en la Serie del Caribe practicando con Curazao, pero en ese momento era agente libre y no podía jugar».
La llegada del toletero ambidiestro de 33 años representa la incorporación del jugador importado con mayor recorrido en las Grandes Ligas para la presente contienda de la pelota venezolana. Profar cuenta con un expediente de 12 campañas en la Gran Carpa, donde ostenta distinciones como un Bate de Plata y una selección al Juego de Estrellas, ambos reconocimientos conseguidos en la zafra de 2024. Sobre su atracción por el circuito local, el grandeliga señaló que «siempre veía esta liga por televisión» y destacó que «todo el beisbol latino es increíble, con mucha energía, y eso es lo que me motiva».
Esta experiencia en territorio venezolano marca la tercera incursión del nacido en Willemstad en una liga invernal del Caribe. Anteriormente vio acción en la República Dominicana con los Tigres del Licey en el periodo 2013-2014, justo después de su estreno en las Mayores a los 19 años de edad, y posteriormente defendió la camiseta de las Estrellas Orientales en el curso 2023-2024. En esta última ocasión fue dirigido por Fernando Tatis Sr., estratega con quien se reencuentra en esta nueva etapa dentro del circuito venezolano.
El reto físico tras una larga inactividad
La inclusión de Profar en el roster de La Guaira representa el reinicio de su actividad competitiva tras un prolongado periodo fuera de los terrenos de juego. La última presentación del guardabosques databa del 28 de septiembre de 2025, durante la jornada de cierre de la temporada regular del beisbol estadounidense con los Bravos de Atlanta. El jugador no vio acción a lo largo de todo el curso 2026 en las Grandes Ligas al ser ubicado en la lista restrictiva tras violar por segunda ocasión la política antidopaje de la MLB por dar positivo por testosterona exógena y sus metabolitos.
Ante el desafío que impone este regreso a la acción en la tercera semana de la ronda eliminatoria, el propio atleta reconoció los ajustes que debe realizar en el campo. «Creo que lo más difícil de estar tanto tiempo sin jugar es la parte física», admitió el estelar jardinero, enfatizando que «para jugar nueve innings todos los días, el cuerpo tiene que volver a agarrar su ritmo. Creo que eso es más importante que fildear y batear».
El rendimiento de Profar en la LVBP se desarrolla en un contexto decisivo para su futuro profesional en el sistema de la Gran Carpa. La organización de los Bravos de Atlanta debe resolver la situación del contrato del jardinero, a quien le restan 15 millones de dólares para 2027 como parte del pacto pactado por tres temporadas y 42 millones de dólares, teniendo la opción de dejarlo en libertad asumiendo el pago total de ese dinero. Consciente de este panorama, el pelotero resumió su enfoque para esta etapa invernal al señalar que «no jugué beisbol este año y me cae muy bien venir a Venezuela y tomar turnos», concluyendo con firmeza que «quiero dar lo mejor de mí para regresar».





