El recién designado canciller Oliver Blanco sostuvo un encuentro clave en tiempo récord con Marco Rubio, jefe de la diplomacia norteamericana, marcando el primer cara a cara al más alto nivel tras los hechos del pasado 3 de enero.
¿Qué hay detrás de esta reunión?
Señal política: Un reconocimiento formal e institucional entre ambos liderazgos diplomáticos.
- Exigencias sobre la mesa: Presión internacional para agilizar reformas electorales libres, justas y democráticas, además de la liberación de presos políticos.
- Pragmatismo: Un giro que abre la puerta a nuevos escenarios, ¿veremos la reapertura de consulados y flexibilización de visados próximamente?
Lo cierto es que, por ahora, “Oliver dio en el blanco”.




