Las Palmas, que debe su nombre a las palmas que la acompañaron y todavía la acompañan, está recuperando su población de árboles gracias a una iniciativa ciudadana. El pasado 1 de septiembre, la comunidad de copropietarios del edificio Palma Linda donó 10 palmeras arecas para plantarlas en la plaza Caracas, como parte de un esfuerzo colectivo.
«El proyecto ecológico de arboricultura urbana Palmas para Las Palmas se inicia el 7 de julio de 2011; contamos al inicio con el gran impulso del Jardín Botánico de Caracas, que nos donó numerosos ejemplares de palmeras», explica el profesor Carlos Colina, promotor del proyecto.
«Estas palmas arecas que plantamos en nuestra plaza Caracas han sido donadas por los vecinos del edificio Palma Linda de la misma urbanización. Las donaciones de ejemplares por parte de vecinos ha sido uno de nuestro recursos», destaca Colina.
El docente de la UCV recuerda que calles y urbanizaciones de Caracas adoptaron los nombres de las especies de árboles que las poblaban, como en el caso de Las Palmas.


El proyecto de arboricultura «tendía a la recuperación integral de la zona respetando esos orígenes. Por eso, comenzamos reforestando sobre todo con palmeras: chaguaramos, whashingtonias, arecas, entre otras. Con el tiempo incorporamos la noción de biodiversidad y hemos plantado otros géneros y especies; inclusive, una ceiba en una glorieta».
Para Colina es importante remarcar que las especies elegidas son las apropiadas para las aceras. «En total, superan un poco más de 100 en todas las calles y avenidas». Aun cuando esperaban adelantar un proyecto de recuperación integral (arquitectónico, urbano, entre otras dimensiones) con el apoyo del estado y de actores privados, finalmente decidieron hacerlo con el esfuerzo de los vecinos y el apoyo de la UCV, y además, concentrarse en la arboricultura urbana.





