Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó e hirió a un hombre durante la tarde del domingo en el norte de Austin, capital del estado de Texas. De acuerdo con las declaraciones del alcalde de la ciudad, Kirk Watson, la víctima es un adulto que sufrió un impacto de bala en el torso, por lo que tuvo que ser trasladado de emergencia al Centro Médico Dell Seton, donde permanece recluido en condición estable pero en estado grave, reseñó CNN en Español.
Watson aclaró que los funcionarios de la policía local no participaron directamente en el tiroteo, aunque varios investigadores acudieron posteriormente al lugar para tomar control del tránsito y custodiar el perímetro.
El individuo herido es un migrante indocumentado de nacionalidad venezolana que contaba con una orden definitiva de expulsión del territorio estadounidense, según confirmó una fuente policial a la cadena CNN.
Sobre la dinámica de los hechos, la jefa de la Policía de Austin, Lisa Davis, detalló que el suceso incluyó aparentemente una persecución a pie entre el funcionario federal y el ciudadano. Asimismo, el jefe de los servicios médicos de emergencia de la ciudad, Robert Luckritz, precisó en una rueda de conferencia que el evento se registró poco antes de la 1:00 p.m.
Imágenes captadas por la cadena KVUE e informes en el sitio mostraron un vehículo sedán Toyota Corolla de color azul ubicado cerca de Anderson Square y la ruta federal 183. El automóvil presentaba destrozos visibles en la puerta delantera del lado del pasajero y al menos dos impactos de proyectil de arma de fuego en la ventana trasera derecha.
El congresista demócrata Greg Casar, representante del distrito, expuso que de momento no está claro si la persona afectada, quien se desempeña como trabajador de entregas y repartidor, era el objetivo principal del operativo desplegado por los agentes federales.
Reacciones e investigaciones en curso
El tiroteo generó un firme rechazo por parte de las autoridades municipales de Austin. El alcalde Kirk Watson manifestó sentirse «muy enojado» y «extremadamente descontento» por la actuación del organismo federal en la jurisdicción. «Aunque estoy descontento y enojado por esto, no me sorprende en absoluto. Ha sucedido en otras ciudades debido a la naturaleza del ICE y a la manera en que el ICE opera actualmente», aseveró el mandatario local, quien además expresó profundas dudas sobre la capacidad de la agencia para realizar un procedimiento disciplinario imparcial. Watson anunció que las investigaciones del caso contarán con la participación directa de la Policía de Austin y de los Rangers de Texas.
Por su parte, el congresista Greg Casar utilizó sus canales de difusión y declaraciones directas a medios para reiterar la exigencia de una averiguación independiente sobre lo acontecido.
«ICE debe irse de nuestra ciudad y comenzar a decirle la verdad a la gente. Necesitamos conocer los hechos de este caso para entender realmente todo lo que ocurrió, pero lo que estamos viendo por parte de ICE en Texas y en todo el país es inaceptable», sentenció Casar, quien añadió que permanece en contacto con los familiares de la víctima y que la prioridad inmediata de sus allegados es lograr el acceso para verlo en el centro de salud.
La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), a través de su presidente nacional Roman Palomares, solicitó formalmente al Congreso de Estados Unidos la instauración de mecanismos de supervisión independientes para las entidades migratorias. Palomares enfatizó en un comunicado oficial que «ninguna agencia debe ser la única encargada de juzgar su propia conducta», agregando además que «cuando el Gobierno quita una vida o la pone en peligro, la Constitución exige el debido proceso y la rendición de cuentas, y esas protecciones corresponden a todas las personas de este país».
El acontecimiento provocó el despliegue de decenas de manifestaciones en las inmediaciones de la concurrida intersección bajo temperaturas que bordearon los 35 °C. Portando pancartas contra las operaciones de ICE y banderas, los manifestantes expresaron su repudio mientras contingentes policiales mantuvieron un cordón de seguridad alrededor del perímetro. Hasta el momento de esta redacción, el Departamento de Seguridad Nacional no ha emitido comentarios respecto al procedimiento.





