Las recientes medidas del Banco Central de Venezuela (BCV) en materia de tasas de interés y encaje legal resultan insuficientes para proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos y recuperar el valor de la moneda nacional, según advirtió el economista José Guerra.
Con una inflación anualizada que alcanzó el 535% al cierre de agosto, el especialista señaló que la tasa de interés real se mantiene en terrenos profundamente negativos, lo que destruye la capacidad de ahorro y desincentiva de manera total la tenencia de bolívares en el país.
El análisis del economista detalla que la brecha entre los nuevos rendimientos fijados por el ente emisor y el ritmo de aumento de los precios perjudica directamente a los depositantes. En el caso de los depósitos a la vista, la remuneración pasó de 0% a 10%. Guerra enfatizó que esta categoría representa cerca del 95% del total de las captaciones del sistema bancario, como consecuencia de un proceso hiperinflacionario que acabó con el ahorro tradicional.
En cuanto a las cuentas de ahorro, la tasa máxima se fijó en 42%, mientras que para los depósitos a plazo se ubicó en 46%, un instrumento que prácticamente ha desaparecido del sistema financiero. Al cotejar estos rendimientos de 10%, 42% o 46% con una inflación anual de 535%, el resultado arroja un rendimiento real severamente negativo que merma el valor del dinero depositado.
Adicionalmente, la decisión del BCV de aplicar un encaje del 192% para los bancos deficitarios añade una fuerte restricción a la liquidez del sector, colocando en aprietos operativos a las instituciones financieras que no dispongan de los fondos suficientes para cubrir la exigencia requerida.





