Él se llama Juan Carlos y nos dice que no importa su apellido. Nos dice que lo importante es que está ayudando a salvar vidas y que pone su corazón en ayudar a quienes lo necesitan.
Lo encontramos en san Bernardino, en la parte de arriba, donde colapsó un edificio y ese 28 de junio picos, palas, mandarrias y maquinaria pesada buscaban abrirse paso para encontrar a la gente atrapada desde el día del doblete sísmico.
– ¿Qué te movió a estar aquí?
– Vengo de voluntario. Vengo viendo hace rato que esta zona en San Bernardino es una de las zonas más afectadas. Ya yo bajé a la Guaira. La Guaira está también muy muy desamparada, no hay gente allá abajo sacando a la gente de los escombros. En Playa Grande todavía hay mucha gente tapiada.
Juan Carlos dice que ya no puede bajar a La Guaira y “entonces, lo que me quedaba más cerca porque ahorita es San Bernardino porque hay que tener salvoconducto para bajar a la Guaira”.
“La idea es quedarnos toda la noche, porque en la noche es cuando más gente se necesita. Nadie se está quedando en la noche, mucha gente se está yendo ya a partir de las 9”, comenta
Agrega que en la madrugada queda solo el lugar, “entonces la idea es que venga gente de noche a apoyar en la medida lo posible a sacar escombros acá porque todavía hay gente tapiada”.
– ¿De qué parte de Caracas eres?
– Yo soy de Petare y aquí estoy para ayudar.





