El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, pondrá en marcha una estricta agenda de seguridad y reformas estructurales bajo una línea de cooperación directa con los Estados Unidos. Entre las medidas centrales de su programa de gobierno destacan el lanzamiento del «Plan Colombia II», la flexibilización de los requisitos para el porte de armas de fuego y la construcción inmediata de diez megacárceles de alta seguridad destinadas a contener la criminalidad en el país.
En el ámbito financiero e institucional, el nuevo mandatario ejecutará una drástica reducción del aparato estatal con el fin de recortar el gasto público y optimizar los recursos de la nación. Asimismo, su equipo económico ya evalúa la viabilidad técnica para iniciar un proceso de dolarización oficial de la economía colombiana, buscando estabilizar los mercados nacionales y atraer inversión extranjera masiva.





