“Dos tercios de las armas defensivas que han protegido a Israel han sido fabricadas en Estados Unidos y financiadas por los contribuyentes estadounidenses”.
Con estas declaraciones, el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, respondió a las críticas lanzadas desde sectores del Gobierno israelí contra Donald Trump por el acuerdo alcanzado con Irán.
La intervención refleja las tensiones surgidas entre Washington y algunos miembros del Ejecutivo israelí tras la firma del pacto, al tiempo que pone de relieve el papel clave que ha desempeñado Estados Unidos en el apoyo militar a Israel durante las últimas décadas.





