El transporte de carga en Venezuela atraviesa un problema estructural derivado del bajo margen de ganancia que genera cada flete. Esta situación impide que los transportistas lleven a cabo la actualización correspondiente de los camiones, lo que ha provocado que más de la mitad de las unidades se encuentren accidentadas o presenten fallas que comprometen su rendimiento operativo.
De acuerdo con Jonathan Durvelle, presidente de la Cámara Regional de Carga, este panorama representa la principal problemática que afecta al sector en la actualidad.
El dirigente gremial explicó que la falta de ingresos suficientes por concepto de fletes imposibilita la adquisición de repuestos y la cobertura de los requerimientos propios del servicio de carga. Asimismo, Durvelle atribuyó la desactualización de la flota vehicular en el país al rezago en las tarifas, detallando que los montos asignados a los fletes no han sido actualizados desde hace más de cinco años.
A juicio del vocero, la ausencia de un proceso de negociación unificado ha impedido ajustar el valor del flete. Al respecto, precisó que el 70% del transporte en Venezuela está constituido por el denominado «transporte de base», conformado por conductores que operan sus propias unidades y que actualmente funcionan en condiciones de supervivencia.
Durvelle señaló que estos trabajadores evitan incrementar el costo del flete por temor a perder competitividad y quedar excluidos del mercado.
A pesar de las dificultades expuestas durante su intervención en el programa «Venezuela productiva», el representante de la Cámara Regional de Carga aclaró que la organización ha mantenido mesas de trabajo con las autoridades del Ministerio de Transporte. Estos encuentros tienen como propósito coordinar soluciones alternativas que contribuyan a mitigar la crisis del sector, evaluando propuestas como la asignación de créditos o el suministro de repuestos bajo modalidades de financiamiento.





