En una declaración de fuerte contenido político y social, se denunciaron las muertes de Víctor Hugo Navas en un centro de reclusión, calificado por el emisor como un centro de tortura, y de su madre, Carmen Teresa. En la intervención se vinculó directamente al chavismo con estos hechos, afirmando que representan una política de persecución y de pérdidas humanas que afecta a las familias del país.
Durante el pronunciamiento, se hizo referencia a la indignación de la juventud venezolana ante la pérdida de vidas como las de Basilio Da Costa y Robert Redman, ocurridas en contextos de protesta. Asimismo, se criticó que el suceso coincidiera con la celebración de cumpleaños de un alto funcionario del gobierno, identificado como el señor Rodríguez.
El vocero, Miguel Ángel Suárez, manifestó el temor generalizado de las familias por la seguridad de los jóvenes frente a lo que describió como un sistema totalitario. Frente a esta situación, se emitió un ultimátum de 10 días para establecer una mesa de resolución, con la exigencia prioritaria de liberar de inmediato a los detenidos por motivos políticos. De no obtenerse una respuesta, se anunció la continuidad de las movilizaciones ciudadanas en las calles.
Los estudiantes realizaron un homenaje en la Plaza El Rectorado de la UCV y posteriormente se movilizaron hasta la autopista Gran Cacique Guaicaipuro. Minutos después, se trasladaron hasta el Sebin.
Al llegar al lugar, funcionarios de la PNB tenían instalado un piquete policial frente a la estación Zona Rental del metro de Caracas para impedir la movilización de los estudiantes hasta las puertas del SEBIN.
Estudiantes forcejearon con los funcionarios policiales para tratar de romper el piquete policial y avanzar hasta la sede del Sebin, pero fue impedido. En el hecho, resultó retenido por breves minutos el presidente de la FCU-UCV, Miguelangel Suárez.





