El Kremlin declaró este martes que Rusia percibiría de manera «extremadamente negativa» una posible repercusión de la guerra con Irán en el mar Caspio.
Durante una rueda de prensa, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, declinó hacer comentarios sobre las noticias que alegan que Israel habría atacado buques que supuestamente transportaban armas rusas a Irán a través del mar Caspio.
«En cuanto a estas noticias específicas, no las hemos escuchado. Francamente, no tengo información al respecto», dijo Peskov.
El jueves, el ejército israelí informó que su fuerza aérea llevó a cabo ataques el miércoles contra infraestructura naval iraní en el mar Caspio, incluyendo un puerto militar donde se encuentran atracados decenas de buques de guerra.
El comunicado afirmaba que los ataques también alcanzaron «buques militares equipados con sistemas de defensa aérea y misiles antisubmarinos», así como «un cuartel general de mando central desde donde se gestiona la actividad naval iraní en la región».
Los ataques marcaron los primeros de este tipo desde el inicio de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, que hasta la fecha ha dejado alrededor de 1300 muertos, incluido el entonces líder supremo Ali Jamenei.
Irán ha respondido con ataques de drones y misiles contra Israel, Jordania, Irak y los países del Golfo que albergan bases militares estadounidenses, causando víctimas y daños a la infraestructura, además de perturbar los mercados globales y la aviación.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso condenó los ataques del miércoles, afirmando que estas acciones «temerarias e irresponsables» representan una amenaza de «arrastrar a los estados del Caspio al conflicto militar».
Asimismo, hizo un llamamiento a un cese urgente de las hostilidades y a un compromiso renovado con los esfuerzos para una solución política a la situación en Oriente Medio, señalando que el conflicto está proyectando cada vez más su impacto en las regiones vecinas.






