«La responsabilidad recae tanto en el Estado al ofrecer las condiciones necesarias para la movilidad segura, como en cada conductor y transeúnte al asumir una conducta prudente, respetuosa y solidaria al transitar”, puntualizó Rosibel González, coordinadora del observatorio / Foto cortesía Diario de Los Andes
«Nuestros reportes mensuales arrojan una realidad desgarradora: casi la mitad de los fallecidos en las vías son motorizados, jóvenes en su mayoría, y en accidentes tipo derrapes; las colisiones o atropellos siguen repitiéndose por el exceso de velocidad y la imprudencia; es decir, el factor humano deja una huella que no puede pasar inadvertida”, indicó la coordinadora del Observatorio de Seguridad Vial (OSV), Rosibel González.
Cada 5 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Educación Vial. A escala global, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las Naciones Unidas advierten que los siniestros de tránsito cobran anualmente más de 1,3 millones de vidas en el mundo, constituyéndose como la principal causa de muerte en jóvenes y niños.
González precisó que, a su juicio, el país requiere con urgencia una política de educación vial permanente y sostenida que no se detenga en temporadas vacacionales, acompañada de campañas de concienciación efectivas, mejor señalización y un Estado que garantice infraestructura adecuada para proteger tanto al conductor como al peatón más vulnerable.
“Para el OSV, la solución radica en articular esfuerzos interinstitucionales que impulsen campañas educativas sostenidas en el tiempo, mejoren la señalización vial y garanticen el mantenimiento óptimo de las arterias viales. La responsabilidad recae tanto en el Estado al ofrecer las condiciones necesarias para la movilidad segura, como en cada conductor y transeúnte al asumir una conducta prudente, respetuosa y solidaria al transitar”, puntualizó.





