La recolección de desechos sólidos es un debate habitual en el país. Hay lecturas encontradas alrededor del tema y las realidades van cambiando de un estado a otro, de un municipio a otro, de una calle a otra

Los venezolanos generamos casi un kilo de basura diaria, según las cifras de la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) de la Universidad Católica Andrés Bello, que se hiciera durante el año pasado.

Esto trae como consecuencia que, uno de los temas recurrentes en los medios regionales sea la queja de vecinos sobre la recolección de desechos sólidos.

Protestas y denuncias suenan en las radios. Los portales de información también reportan la situación de algunos municipios, y los pocos diarios que aun circulan también exhiben las fotos de montañas de desperdicios junto a la queja de vecinos y empresarios.

Uno de los ejemplos es la basura que denuncian habitantes de las comunidades que viven en los alrededores del aeropuerto de Maiquetía.

Los pobladores de la zona indican que temen por las enfermedades que puede ocasionar la proliferación de ratas y moscas que abundan en la zona conocida como Los Cascabeles.

Si viramos la mirada hacia el centro del país, vemos como la prensa regional en Carabobo reseña con frecuencia los problemas de basura en la zona conocida como Nueva Valenci,a en la parroquia Tocuyito.

Asimismo, la ciudad de Maracaibo también se ha colocado sobre la palestra con el tema basura y recientemente fue reportada una reducción de la recolección de desechos sólidos.

La argumentación que se dio está vinculada a las escasez de combustible. este problema en la capital zuliana imposibilita la puesta en marcha de los camiones recolectores de los desperdicios que generan tanto las personas naturales como las empresas.

La organización Transparencia Venezuela hace referencia a un informe en el que se señala que el 80% de la basura en Venezuela se encuentra al aire libre.

Esta situación no solo genera inconvenientes de salud pública. El problema se complica con el impacto ambiental, la degradación de la calidad de vida de los habitantes en el corto plazo y su proyección a futuro.

El servicio que se presta no es uniforme. Existen zonas marcadas por una ineficaz gerencia desde el sector público que contrasta con experiencias exitosas, en donde el sector privado juega un papel protagónico.

A pesar de este errático comportamiento que se percibe a nivel general, las experiencias exitosas han levantado el perfil de este servicio, según lo refleja una encuesta hecha por el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos (OVSP) durante el primer trimestre del 2022.

El estudio señala que “casi un tercio de los usuarios consultados en doce urbes de Venezuela expresó que el servicio de aseo urbano ha mejorado en su comunidad”.

Esta cifra contrasta con el 15,3% que expresó que el servicio de recolección de desechos sólidos ha empeorado.

La misma encuesta arroja que 52,2% indicó que no ha percibido cambios en el desempeño del servicio que recibe en sus hogares.

Según el OVSP “históricamente, el servicio de aseo urbano ha sido el mejor calificado”.

El debate sobre el tema sigue sobre la mesa y es parte del impacto en la calidad de vida de los venezolanos y la mejora de la percepción registrada por esta ONG apunta a que la población percibe que la basura es un problema con solución.