Para llegar a las primarias, «es evidente que la oposición tiene que hacer un esfuerzo que no vemos por ninguna parte: la reconciliación», enfatiza Felipe Mujica, secretario general del MAS. La oposición «no debe caer en las mismas prácticas que el gobierno hace, inhabilitando candidatos de su propio lado», subraya Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos de la UCAB. «No se debe cometer el error de que el comando que gane las primarias sea el que conduce, pues los otros se alejarían», reflexiona el consultor Aníbal Sánchez
En la carrera para las elecciones presidenciales de 2024 los caballos que corren contra el oficialismo parece que van tarde. La palabra «primarias» sigue en las bocas de dirigentes políticos, pero aunque se habla de negociaciones entre algunos factores, las interrogantes continúan. ¿Quiénes van a primarias? ¿Quién las organiza? ¿Cuándo deben hacerse?
Según los analistas consultados por contrapunto.com, hay tres palabras clave para que las primarias cumplan con el cometido de definir un liderazgo que se enfrente al candidato del PSUV, el cual -hasta el momento- sería el mandatario Nicolás Maduro.
Reconciliación. Debe venir lo político antes que lo técnico, subraya el consultor Aníbal Sánchez. «Primero debe venir el acuerdo político, lo que algunos sintetizan como el respeto a unos resultados. No es solo que si gana el mío ese es el que tienen que inscribir las organizaciones», explica. «Falta aún eso de que, gane quien gane, el postulado debe comprometerse a desarrollar un plan: un plan que debe ser a partir de una visión compartida, porque si no me siento representado en él, no estoy motivado».
El paso previo es la reconciliación de la oposición, señala Felipe Mujica, secretario general del Movimiento Al Socialismo (MAS). «No nos parece el mejor camino. Las primarias siempre tienen una serie de riesgos. Pero pareciera que no hay otra opción, en medio de una oposición tan desarticulada como esta, tan dividida como esta», señala.
Sin embargo, reitera que, para llegar a las primarias, «es evidente que la oposición tiene que hacer un esfuerzo que no vemos por ninguna parte: la reconciliación. Es absurdo pensar que vas a ir a primarias sin hacer un esfuerzo para reconciliarte».
Si no hay reconciliación lo que puede suceder es que cada sector organice sus primarias y presente, incluso, su reglamento. «Entonces al final tendremos tres o cuatro primarias», que va a generar sus resultados.
Mujica insiste en que «diseñar una primaria para que un sector del país participe entre ellos», y otro organice la suya, sin que se concluya en un encuentro, «es peor que no hacer las primarias».
Las primarias, remarca Mujica, «tienen que tener como punto de partida la reconciliación, para que se entienda que se trata de ir a un proceso en el cual todo el mundo puede competir, pero al final debemos buscar el mejor candidato posible para que sea la oferta política que se le presente al país».
O la oposición venezolana sigue el camino de la oposición chilena contra el dictador Augusto Pinochet, que logró reconciliarse después de 17 años de peleas; o «vamos a un resultado que va a ser negativo», advierte Mujica. «Nosotros apostamos a intentar, en primer lugar, la reconciliación, y que dentro de ese esquema aparezca la solución de las primarias, que pueden ser como las de Argentina, como las colombianas, o primarias a la venezolana».
Amplitud. Las primarias deberían ser una puerta abierta para que el dirigente que así lo desee la traspase. Es decir, sin inhabilitaciones ni exclusiones. «La participación debe ser abierta para que todos los que sientan o tengan la aspiración participen, y que sean los electores quienes decidan», defiende Sánchez.
La semana pasada el director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB, Benigno Alarcón, instó a que se realicen primarias amplias, sin exclusión. La oposición «no debe caer en las mismas prácticas que el gobierno hace, inhabilitando candidatos de su propio lado. Lo que corresponde es que en esas primarias participen todos; incluso, aquellos con los que pudiéramos no estar de acuerdo, y que la gente termine decidiendo en quién se siente representada», subrayó.
Alarcón informó que esta institución puede ayudar a organizar la consulta. «El Centro colaboraría en organizar unas primarias si esa oportunidad se nos da, con el mayor de los gustos. Nosotros hemos estudiado mucho los temas electorales, hemos escrito mucho sobre ese tema y estamos a la orden para lo que se nos pida. Si se nos pide que participemos y ayudemos a organizar, con el mayor gusto lo vamos a hacer».
Unidad. En lo político para la oposición hay muchas tareas por atender, y «no se debe cometer el error de que el comando que gane las primarias sea el que conduce, pues los otros se alejarían», reflexiona Sánchez.
Mucho trabajo pendiente tienen los sectores que adversan al oficialismo; como lo refiere el consultor político, deben «generar la estructura motivadora, organizativa, de captación, movilización y defensa que funcionará en 335 municipios, 1.115 parroquias y casi 40 mil mesas de votación». Todo eso, para que funcione, debe tener «una misma visión y misión compartida».






