Su reunión más reciente se hizo en septiembre, para celebrar el primer  aniversario. Este mecanismo no se reúne desde hace por lo menos tres meses, explica el secretario general del MAS, Felipe Mujica

Varios intentos fallidos, que se cerraron con reproches mutuos, han marcado los diálogos entre el gobierno de Nicolás Maduro y una parte de la oposición minoritaria. En unos mediaron representantes del Vaticano; en otros, Noruega y su prestigio. Cuando nadie esperaba que el camino de las palabras se reanudara, en septiembre de 2019, partidos minoritarios de la oposición se sentaron con representantes de Maduro y definieron una agenda de trabajo. El Movimiento Al Socialismo, Avanzada Progresista, Cambiemos Redes y la organización del pastor Javier Bertucci asumieron el costo de buscar caminos de entendimiento con un gobierno muy impopular.

Poco más de un año después, ¿qué ha pasado con la mesa de diálogo nacional?

El 16 de septiembre, en el aniversario de la llamada despectivamente “mesita”, el dirigente chavista Jorge Rodríguez, aseguró que se reunían para evaluar los avances y también para un relanzamiento.

Pero sus palabras se convirtieron en una sentencia de muerte. La mesa de diálogo no opera desde hace dos o tres meses, subraya Felipe Mujica, secretario general del Movimiento Al Socialismo (MAS). “La última reunión de la mesa de diálogo fue para celebrar el aniversario de su constitución”, comentó.

La última vez que se reunió la mesa “terminó en un conflicto”, porque se planteó buscar una fórmula para asignar los parlamentarios a fin de evitar una sobrerepresentación, refirió Mujica en conversación con contrapunto.com. Detalló que el presidente y la vicepresidenta del partido, Segundo Meléndez y María Verdeal, se reunieron con la presidenta y el vicepresidente del CNE para plantear el problema, y acordaron nombrar una comisión técnica que revisaría el caso.

“Esa comisión técnica nunca se nombró, o si se nombró, nunca nos participaron o nunca nos dijeron qué pasó con eso”, puntualiza Mujica.

Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB, toma los resultados de las elecciones parlamentarias y asegura que los partidos políticos que siguieron la receta de la negociación “no tuvieron mejores resultados que otros”.

Una negociación, argumenta, no se puede abordar de manera ingenua. Maduro quiere negociar otras cosas, pero no la cesión del poder, y eso debe ser tomado en cuenta, insiste.

Para que una negociación sea exitosa hay que trabajar en lo que pasa fuera de la mesa y construir alternativas atractivas, propone, convencido de que “si no cambiamos la estructura del juego no podemos cambiar los resultados”.

Lo ideal sería que el Parlamento se convierta en el escenario natural de diálogo, explica Mujica. Sin embargo, los resultados no ayudan: “Puedes decir que tienes la mayoría porque tienes el mayor número de parlamentarios, aunque fuiste electo con apenas 20% de los que votan”.

El problema no es legal; es político, reitera. “El país no puede ser dirigido a partir de un Parlamento que tiene 20% de representación; eso es peor para ellos y peor para Venezuela. Ojalá ellos entiendan que el problema no es solo la mayoría”.

Incluso, Mujica plantea que en el primer debate de la AN se debe nombrar una Comisión Política que se ocupe del diálogo, que pueda estar integrada por parlamentarios y no parlamentarios. “Que el primer debate de la AN sea cómo crear un mecanismo plural que promueva el diálogo·, propuso.