El más reciente estudio nacional de Poder & Estrategia revela que ocho de cada diez venezolanos prefieren recibir sus ingresos en dólares. Esto da claras señas que la manera como el venezolano piensa y calcula el valor de las cosas.
El presidente de esta firma consultora, Ricardo Ríos, reveló que la medición de septiembre atribuye que 81% de los ciudadanos la preferiría recibir su sueldo o sus pagos habituales en dólares, frente a apenas 19% que escogería bolívares. Adicionalmente, en estudios complementarios se evidencia que, al sondear a las personas cuánto ganan mensualmente, nueve de cada diez responden expresando su ingreso en la divisa extranjera.
Según el vocero, la dolarización venezolana posiblemente ha avanzado mucho más en la cabeza de las personas que en las leyes.
El bolívar continúa siendo la moneda oficial, pero el dólar se ha convertido en la unidad de cuenta mental del venezolano: «Pensamos cuánto ganamos en dólares, calculamos cuánto cuestan las cosas en dólares y medimos nuestra capacidad de compra en dólares», sostuvo el encuestador.
Esto ayuda a comprender -según asevera Ríos- otro resultado contundente: 72% de los venezolanos está de acuerdo con una dolarización oficial de la economía, mientras que apenas 15% manifiesta desacuerdo.


Atribuyen la propuesta a Ecarri
En el mismo estudio, se evidencia que un sector importante del país, atribuye esta propuesta al diputado de la Asamblea Nacional, Antonio Ecarri. 43% de los encuestados manifestaron saber de esta alternativa para el rescate de la economía a propósito de los planteamientos del diputado opositor.
Datos relevantes
De este estudio de de Poder & Estrategia, realizado entre el 8 y el 11 de septiembre de 2026 sobre una muestra de 1.300 entrevistas, mediante un método híbrido presencial y online, con cobertura de las principales áreas urbanas del país; se desprenden dos grandes conclusiones:
- La dolarización como mecanismo de supervivencia, no de convicción ideológica: El respaldo masivo a recibir ingresos en dólares
(81%) y a una dolarización oficial (72%) no responde a una preferencia cultural o política. Por el contrario, es una respuesta
pragmática y defensiva de la sociedad para proteger su poder adquisitivo frente a la destrucción histórica del valor de la moneda
local. - La dolarización oficial cuenta con un piso político transpartidista: Con 44% de la población «totalmente de acuerdo» y 28% «de acuerdo» con la implementación legal de la medida, el proyecto de dolarización oficial supera los techos de apoyo de cualquier liderazgo político o partidista actual en el país. Esto sitúa al debate monetario como una de las pocas causas transversales capaces de unificar la opinión pública nacional por encima de las polarizaciones ideológicas





