El secretario general nacional de Democracia Renovadora, José Gregorio García Urquiola, acusó este jueves a la mesa de diálogo instalada entre representantes del Gobierno y sectores de la oposición de estar dilatando una salida política a la crisis venezolana y favoreciendo, en su opinión, la permanencia del poder al Gobierno Nacional
“Ese juego del diálogo tiene dos objetivos principales: mantener a Delcy Rodríguez el mayor tiempo posible en el poder y jugar a una supuesta salida que no va a ocurrir si el pueblo venezolano no se une”, afirmó García Urquiola, quien además puso en duda que el grupo negociador encabezado por Dinorah Figuera represente a toda la sociedad democrática venezolana.
El dirigente de Democracia Renovadora advirtió que la negociación estaría dilatando una salida política y llamó a los venezolanos a mantenerse movilizados para exigir una salida electoral
Sostuvo que la actual negociación habría dejado de lado el esquema de tres fases que, según recordó, contemplaba estabilidad política, estabilidad económica y elecciones libres.
A su juicio, el cambio de rumbo ha profundizado la incertidumbre de una población que “ya perdió la esperanza, ya no tiene confianza” y que estaría cayendo en lo que calificó como “la conformidad”.
“Tenemos que estar unidos en esta lucha porque esa desconfianza que tiene el pueblo venezolano tiene sus bases claras y precisas”, manifestó.
El secretario general de Democracia Renovadora planteó que cualquier negociación política debe responder a las condiciones que enfrenta la población y no concentrarse únicamente en acuerdos institucionales.
En ese sentido, rechazó que se discuta la conformación de instituciones como el Tribunal Supremo de Justicia o el Consejo Nacional Electoral mientras trabajadores, jubilados y pensionados, según denunció, sobreviven con ingresos que no les permiten cubrir sus necesidades básicas.
García Urquiola afirmó que el ingreso mensual de estos sectores se ubicaría en 0,12 dólares, mientras atribuyó a estimaciones económicas una cesta básica cercana a los 1.800 dólares y una cesta alimentaria superior a los 900 dólares.
También aseguró que desde enero de 2026 habrían ingresado al país 12.900 millones de dólares y sostuvo que unos 6.000 millones “se habrían extraviado”, por lo que reclamó explicaciones sobre el destino de esos recursos.





