El dirigente chavista asistió como invitado a la celebración del cumpleaños número 49 del Movimiento Al Socialismo. Allí se encontró con duros cuestionamientos que se hicieron a a acción del oficialismo, que -según asegura-podría haber respondido

Para celebrar su aniversario el Movimiento Al Socialismo convocó a un foro con diferentes ponentes a fin de revisar la realidad actual del país, denominado “Análisis de la Coyuntura Política y Estrategia de los Sectores Democráticos”.

Al llegar al hotel impresionaba la presencia del Faes, a tal punto que el propio dirigente chavista Francisco Torrealba se mostró sorprendido por el despliegue. Más tarde, en el desarrollo del evento, María Verdeal, vicepresidenta del MAS y quien moderaba desde la tarima, aclaró: la presencia de los efectivos “no tiene nada que ver con nosotros”.

El panel del foro lo integraron Segundo Meléndez, Leonardo Carvajal, Simón García y John Magdaleno.

Participó una variopinta muestra de personalidades del mundo de la política, que iban desde Mercedes Malavé, pasando por José Antonio España y Oscar Arnal, hasta Juan Barreto, por nombrar solo cuatro de los asistentes. Pero destacaba entre ellos Francisco Torrealba, jefe de la fracción parlamentaria del Psuv y miembro de la Mesa de Diálogo Nacional, quien estaba sentado justo al lado de uno de los anfitriones: Felipe Mujica, secretario del MAS.

Rafael Briceño Sierralta

No es habitual la presencia de personalidades del chavismo en los actos de otros partidos, pero su asistencia pareciera anotarle un triunfo al MAS en lo que ha pluralidad se refiere. La convocatoria a su evento fue bien respondida si se evalúa el volumen de gente y la diversidad de representantes de las distintas fuerzas que hacen vida política en el país.

Los moderadores se dieron a la tarea de saludar a los delegados de las organizaciones que fueron a brindar sus saludos al MAS. Presentaron las excusas de Édgar Zambrano, de Acción Democrática, quien no pudo asistir. En medio de los saludos Felipe Mujica dijo, sorprendido, “¡oye, Juan Barreto está aquí! No lo había visto”. Un espectador que se percató del comentario afirmó, para quienes estábamos cerca: “Si no vio a Juan debe estar ciego”.

Y comenzaron las intervenciones.

Rafael Briceño Sierralta

Abrió fuegos Segundo Meléndez, quien fustigó primero a la oposición y sentenció que la idea de formar un gobierno paralelo con apoyo de los Estados Unidos había fracasado. Luego vinieron los cuestionamientos al Gobierno de Nicolás Maduro y una alusión a la presencia de Torrealba en la sala.

Luego tomaron la palabra Leonardo Carvajal y después Simón García. Ambos, a la hora de cuestionar duramente la gestión de Gobierno o las acciones del chavismo, destacaron la presencia de Torrealba.

Cerró la tanda John Magdaleno, con un trabajo de investigación en el que se destaca la importancia de los eventos electorales para lograr soluciones a las crisis políticas en los países en conflicto.

Rafael Briceño Sierralta

Habló sobre conceptos como “autoritarismo hegemónico” y explicó que las premisas que lo definen son -en su criterio-aplicables a la situación venezolana.

También disertó sobre la necesidad del “restablecimiento de garantías perdidas” y de un uso abusivo del poder por parte de la “coalición dominante”.

Magdaleno destacó la importancia de la creación de espacios para el acercamiento de los factores en pugna en medio de la polarización, como la Mesa de Diálogo Nacional. Sin embargo, se preguntó por qué no había “un logro protuberante” de las gestiones de esa instancia.

En repetidas oportunidades nombró a Francisco Torrealba, al referirse al papel que jugaban los diversos factores que conforman el chavismo.

Un comentario recorría la sala: “Torrealba se caló tremendo palo de agua”.

Las interpretaciones eran diversas y se escuchaban cosas como: “Se aguantó su vaina y se quedó. Un chavista tolerante”. Otro comentó: “Viene del mundo sindical y del Parlamento, sabe manejarse”.

Rafael Briceño Sierralta

Contactamos a Francisco Torrealba después de terminado el foro y le preguntamos al respecto. Se mostró tranquilo en su respuesta y señaló que “a quien me mencionó varias veces le dije que tener el micrófono y hablar unidireccionalmente no es correcto, ni justo, ni elegante. Le expliqué que mi presencia respondía a una invitación cordial que me hicieran a un ‘acto aniversario’, no a un debate, pero que valdría la pena que me escuchara responder a cada afirmación que hizo”.

“Valoro el incidente como irrelevante. Queda mal el que abusa de su condición de ponente para hablar sin poder ser rebatido. Todo el mundo ahí sabía que podría haber debatido, con múltiples argumentos, las cosas que en su sesgado análisis afirmaba”, comentó Torrealba.

Así fue como en el cumpleaños 49 del MAS hubo un encuentro plural de los protagonistas de la política nacional, con la acostumbrada e infaltable polémica.