Por denunciar un hecho irregular este joven de 25 años de edad continúa preso en la cárcel de El Rodeo. Su familia pide a Nicolás Maduro una medida humanitaria: indulto o amnistía

Carolina González trata de reír para no llorar. Cuando habla de su hijo, el controlador aéreo Guillermo González, mantiene la frente en alto y sonríe. A Guillermo (25 años) se lo llevaron, hace 19 meses, para “una entrevista” en la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim), y nunca volvió a ser libre. Hoy, el joven está preso en la cárcel de El Rodeo, y sus padres le piden a Nicolás Maduro que apruebe una medida humanitaria para que pase la Navidad en familia.

Este jueves se reunieron en la plaza Lina Ron, familiares de los trabajadores presos en el centro de Caracas, para solicitar a Maduro “una Navidad sin trabajadores presos”.

“Mi hijo está preso desde el 20 de mayo de 2020, sencillamente por denunciar un hecho irregular. Le ofrecieron dejar entrar y salir a unos aviones en Maiquetía que no debía reportar. Le ofrecieron eso, una persona fuera de la institución”, recuerda. Al muchacho le prometieron que, por cada avión que dejara entrar y salir, le pagarían 40 mil dólares.

“Mi hijo, obviamente, le dijo que no, que no se va a prestar para eso. Mi hijo se lo comenta a su supervisor, Derbys Rodríguez, hoy también preso en El Rodeo. Derbys, al ver la gravedad del asunto, responde: ‘esto hay que reportarlo a los gerentes de la torre de control’. Se lo reportan al coronel Wilfredo Gil, el coronel plantea pasar la novedad al otro gerente, el general Carlos Mata”. A Guillermo le replicaron “deja eso así, ya nosotros estamos al tanto, nosotros nos encargamos”.

Pero no quedó así. “A los tres meses, en mayo, a mi hijo lo fue a buscar una comisión de la Dgcim para hacerle una ‘entrevista’, y desde esa entrevista quedó detenido en la Dgcim hasta el 12 de abril de este año. Luego, sin ser penado, sin habérsele dado su audiencia preliminar, fue pasado a El Rodeo 2”.

Este miércoles se debía celebrar la tercera audiencia de juicio, con testigos, gente de la Dgcim, abogados. “Pero no le llegó a mi hijo la boleta de traslado”. Para hacer la audiencia preliminar “hubo 10 diferimientos, y la audiencia se tardó 14 meses”.

-¿De qué lo están acusando?

-De lo que acusan a todos los que detienen en la Dgcim: terrorismo, asociación para delinquir, revelación de material estratégico del Estado e instigación al odio. Pero instigación al odio se la desestimaron en la audiencia preliminar.

No duda en calificar de “horribles” las condiciones de reclusión de su hijo. Por gestiones de la ONU lo pasaron a otro lugar, donde está “algo mejor”. En el mes de diciembre se abrieron las visitas todos los viernes, aunque solamente permiten el ingreso de mujeres.

-¿La alimentación?

-La bendita arepa con frijol chino, arroz con frihol chino; y cena, si llega, espaguetis con frijol chino.

-¿Qué le pide a Nicolás Maduro?

-Lo que se le pide al presidente es que, por favor, se ponga la mano en el corazón, vea la carta que le estamos mandando y aplique una medida humanitaria a estos 19 trabajadores que todos están presos injustamente. En su expediente no hay pruebas ni elementos de convicción para ser acusados, y menos de tales delitos que tienen penas grandísimas.

-¿Cuál es la medida humanitaria?

-Indulto o amnistía a estos trabajadores. Quisiéramos ser recibidos por el presidente; ojalá se nos diera. Pero, si no, solamente hacerle entrega del documento avalado por más de 400 firmas de personas que se han sensibilizado.

-¿Maduro no sabe lo que sucede?

-No sé si él sabe o no sabe, pero hemos estado por muchas instituciones del Estado: la defensoría, la fiscalía, el TSJ, la Asamblea Nacional. Hemos pasado documentos a la comisión de reforma judicial, y no hemos sido escuchados.

Carolina González cuenta que la jueza de control, al terminar la audiencia preliminar, intervino, preguntó si no estaban grabando y sostuvo: “En este expediente no hay nada para dejarte detenido, pero la orden es pasarte a juicio”.

-¿La orden de quién?

-Con esas mismas palabras fue dicho en el caso de Eudis Girot. La orden es pasarlo a juicio. No hay justicia. ¿No ven un expediente, no ven que ahí no hay nada? No puede ser.

Guillermo es de la llamada “generación de oro”, bautizada así por el presidente Hugo Chávez. “Practicaba tiro deportivo. En los últimos juegos nacionales juveniles que se hicieron en 2013 mi hijo trajo muchas medallas. Él y su hermano, Simón González, que es periodista”.

A Simón (que cumplirá 23 años el próximo 17 de diciembre) se lo llevaron funcionarios de la Dgcim para una “entrevista” en agosto o septiembre de 2020. Los uniformados lo montaron en un vehículo, le preguntaron a qué partido político pertenece Guillermo, si conoce militares. Después de unos 15 minutos finalmente lo soltaron con esta frase que su madre rememora: “Eso es todo, chamo. Si quieres te llevamos, porque tú vas para Telesur y nosotros vamos para la sede”.

Desde 2020 las navidades no son lo mismo para la familia González. El año pasado la “celebraron” en la Dgcim, y “por lo menos dejaron que entraran tres familiares”. Lo permitieron el 23 de diciembre y el 30 de diciembre. En 2021 espera que sea diferente: “Estamos esperando y abogando por el buen corazón del presidente, para que por favor otorgue esa medida humanitaria para todos estos trabajadores porque son inocentes”.