El laborista Andy Burnham ganó este viernes 19 de junio las elecciones parciales parlamentarias de Makerfield, al derrotar al candidato del partido de ultraderecha Reform UK, Rob Kenyon.
La victoria, que lo lleva de regreso al Parlamento, consolida su aspiración a suceder al primer ministro británico, Keir Starmer, en medio de crecientes especulaciones sobre el futuro liderazgo del gobernante Partido Laborista.
«Es el momento del cambio», vaticinó el nuevo legislador.
El veterano laborista Andy Burnham avanza en su carrera para perfilarse como el posible sucesor del primer ministro británico, Keir Starmer, tras la victoria en las elecciones en la circunscripción de Makerfield, en el noroeste de Inglaterra, este viernes 19 de junio.
El político de centroizquierda, de 56 años, obtuvo el 54 % de los votos, superando a Rob Kenyon, el candidato del partido antimigración Reform UK, quien obtuvo el 34 %. La victoria le otorga una curul en la Cámara de los Comunes, un requisito para aspirar a gobernar desde Downing Street.
«Llevamos 40 años siguiendo un camino que sencillamente no ha funcionado para la gente», señaló en el discurso proclamado tras la victoria electoral, en el que expuso su visión de país. Burnham habló de reducir el costo de vida, abaratar las facturas de los servicios públicos e impulsar la reindustrialización.
«Este es el momento del cambio(…) vamos a trazar un nuevo camino para Reino Unido».
El laborista dirige Manchester desde 2017, donde ha ejecutado una rápida regeneración de la ciudad que fue la cuna de la Revolución Industrial, con un modelo que se ha comprometido a replicar a escala nacional.
«Este es el momento del cambio(…) vamos a trazar un nuevo camino para Reino Unido», instó el laborista, cuyas palabras resonaron para muchos con un cierto tono de primer ministro.
El sistema parlamentario británico permite a los partidos gobernantes cambiar de líder a mitad de mandato. El ganador se convierte en el premier del país sin necesidad de elecciones generales.
Para ese proceso, las directrices del Partido Laborista establecen que un diputado puede desafiar al líder si cuenta con el apoyo de una quinta parte de los diputados del partido. Traducido al contexto actual: Burnham necesita el respaldo de al menos 81 parlamentarios, de los más de 400 diputados laboristas, para competir contra Starmer.
El actual jefe del Gobierno británico felicitó a Burnham por la victoria, pero reiteró su compromiso de luchar contra cualquier desafío al liderazgo.





