Es necesario crear un plan para la atención de los niños tras la tragedia porque ellos son quienes van a contar esta historia y “a construir el país que debe llegar”.
Así lo afirma el sociólogo y periodista Juan Barreto en su cuenta de la red social X y hace un llamado a la construcción de una respuesta para uno los actores sociales más vulnerables junto con los adultos mayores.
“Los niños son el templo y el tesoro. Ese cofre que contiene candor, inocencia, porvenir. Cuando creemos que todo está perdido, “salvemos al menos la esperanza de alguna vez en el futuro”, señala Barreto en su post.
Agrega que «son los niños la esperanza a la cual aferrarnos en medio del horror y el naufragio. Preocupan y duelen los que deambulan entre los autos y semáforos, y ahora aún más, los que quedan sin hogar ni abrazos. Los huérfanos, los mutilados. Los que no le importan a los que desfilan por los medios”.
“¿Quién cuidará de ellos? ¿Quién les dará un abrazo cada mañana? ¿A quién pedirán la bendición y de quién recibirán una sonrisa? Una sociedad que no se ocupa de cuidar a sus niños y ancianos, cayó en la bestialidad. Los niños rescatados no pueden ser entregados al envilecimiento del olvido. Los hoy refugiados, los huérfanos y extraviados deben contar con toda la sociedad como una familia”, sentencia el sociólogo.
Agrega Barreto, quien también es analista político, que es indispensable “anunciar un programa de atención y garantías urgentes para nuestros niños y su tragedia. Que el horror no acabe con su risa. Frente a ese plan debe estar una figura como Dudamel y otros ilustres venezolanos. Ese plan no debe ser politizado. Debe ser la retaguardia estrategia de un lugar que aspira a volver a ser un país soberano algún día.
“Ese programa debe ser coordinado y auditado inicialmente por agencias internacionales y universidades. Debe contar con un fondo de seguridad administrado de manera honesta y transparente”, señaló Barreto.





