En La Guaira la gente recompone con retazos la vida que le queda y busca cerrar capítulos que le permitan escribir su nueva historia

Fecha:

Comparte:

En los escombros de los edificios en La Guaira, la gente no solo busca cuerpos de familiares desaparecidos que aspiran encontrar para darle una digna sepultura. También, busca vidas perdidas y elementos para reconstruir a retazos sus recuerdos. 

Este sábado 29 de agosto bajamos nuevamente.

Tomamos «la camioneta» en Gato Negro. No fuimos parados para aprovechar el tiempo, bajar más rápido y seguir mirando de cerca un proceso que apenas comienza. Ese que apenas asoma la cara más dura que es la de seguir viviendo con el dolor pegado en la piel y la búsqueda de cerrar capítulos.

Nos bajamos en Macuto. Caminamos desde el estadio de beisbol hasta las Opppe de Playa Los Cocos. En el trayecto, como locos en una playa, sentimos el abrazador calor de la angustia que se respira. La incertidumbre se cuela por los poros. 

Nos encontramos lo que quedó del Hotel Edwars. Por fin lo vimos con los pies sobre suelo y nos acercamos hasta el pórtico. Las columnas principales agrietadas sostienen lo que queda en pié, como si fuera una señalización: «Aquí estaba el hotel Edwars»

Más adelante, en la plaza de Las Palomas, otra cara de lo que se vive en Macuto.

Un hotelero abrió porque no puede darse el lujo de esperar a domesticar el dolor que vive con sus vecinos, que muchas veces ve caminando con la cajita de madera que portan las cenizas de sus familiares que recién lograron despedir. 

También se muestra la solidaridad de un empresario que abrió su quincalla, sus hoteles y espera la decisión de las autoridades para que activen las playas que puedan habilitarse porque la gente que vive de la playa tiene que comer. 

“No podremos vivir de turismo”, afirma con un convencimiento que no le agrada tener y sabe que su apuesta para vender y hospedar serán los trabajos de la reconstrucción. 

Mientras caminábamos hubo una constante: edificios con pancartas que informan que son propiedad privada, que no están abandonados y otros con mayor especificidad: “Estamos vivos”.

A la derecha yendo hacia el oriente por la avenida Costanera vemos a las residencias Costa Bella, un edificio que espera para que le demuelan la estructura porque por dentro, fue demolidfdo por los saqueadores que acabaron con lo que no puddieron acabar los terremotos.

El anuncio de demolición genera incertidumbre entre los vecinos que no saben cuál será el impacto de la onda expansiva de la implosión que se anuncia. 

Así pues de llegamos nuevamente a las Opppe vecinas de Playa Los Cocos. 

Dice Google Maps que el recorrido desde Macuto a pie fueron ocho kilómetros. En la vía nos topamos con soldados que amablemente nos pidieron no acercarnos a los edificios caídos sin tener cascos o guantes. Otros nos ofrecieron agua al ver los estragos del sol en nuestra caras.     

Al llegar esa zona cero de Caribe vimos como la remoción de escombros avanza y las personas que siguen buscando los cuerpos de sus familiares nos dicen: “Ya estamos más cerca”. 

Uno de los rescatistas que hemos entrevistado se nos acerca y nos saluda. Nos muestra lo que han hecho. Nos muestra el túnel, por el que apenas puede pasar una persona, desde el punto en que miramos. Las moscas revolotean. Señal de que hay cuerpos cerca. Nos dice que por ahí está su casa y reitera “estamos más cerca”. 

Arriba los ingenieros y personas que “saben o aprendieron” a lidiar con el concreto tratan de conseguir la forma de mover placas de cada piso para conseguir nuevos accesos. 

Las personas se ven pequeñitas en la montaña de escombros donde se mezclan cabillas retorcidas, alambres, madera, restos de anime y mucho, mucho concreto, que también empequeñecen la figura de las máquinas que están trabajando. 

Y allí en medio de todo eso tres jóvenes recogían papeles y movían ropa.

Nos acercamos y los vimos reconstruyendo un álbum de fotos y apilando papeles que parecían recibos. 

¿Qué hacen? 

– Logramos llegar a su apartamento y estamos sacando documentos, papeles y fotos. 

Son tres. Dos muchachas y el joven que nos respondió.

Ellas conversaban entre sí. Y recordaban cosas: “Mira el recibo de cuando compramos aquel…”. 

Los papeles materializaban recuerdos.

Ya no lloraban. Parecía que sus lagrimales los secó tanto dolor, o estaban deshidratados por tanto llorar, o secos por el calor y la brisa salobre. Los papeles parecían removerles los momentos felices de otros tiempos con los que perdieron. Con los que jugaron y hoy sus cuerpos probablemente sigan allí. 

Acomodaban las fotos y nos contaban cosas. 

Les dije que si alguna vez querían relatar su historia contaran con nuestras manos. 

Solo respondieron: “Ya la conoció”, y sabiamente dijeron que era igual o parecida a la de todos allí.

”No le ponga nombre. Toditos nos parecemos… llorando y riendo, al acordárnoslos siempre”, sentenció la que parecía mayor, mostrando en su mirada la serenidad que da la resignación, pero con la entereza que exige el momento. 

Nos fuimos a una de las carpas donde dejamos el agua que logramos comprar un poco antes de llegar y que, junto a unas chupetas, fue lo que pudimos dejarles esta vez. 

“Nos hacen falta manos”, fue la respuesta ante la pregunta: ¿qué falta?

Decidimos buscar el transporte. Nos despedimos. Se hacía tarde y no teníamos certeza del horario del transporte que sube a Caracas. 

Nos sentamos en «el por puesto», con la esperanza de que el trabajo que hacemos sirva para decir que en La Guaira todo está comenzando y que ayuda, ahora es que hace falta. 

Hacen falta manos, herramientas, máquinas, comida, agua y sobre todo, el abrazo de cerquita que acompañe el corazón de quienes se arriesgan bajo las losas de concreto. De quienes buscan recomponer los retazos de vida que le quedan, tratando de cerrar los capítulos que le permitan escribir una nueva historia.

Para contactarnos escribe a nuestro correo editorial [email protected]
Recibe la actualización diaria de noticias a través de nuestro Grupo WhatsApp 
Twitter | Instagram

━ más como esto

Catar asegura que Israel aprovecha las tensiones en Oriente Medio para cambiar su statu quo en la región

El portavoz del Ministerio de Exteriores catarí, Majed al Ansari, aseveró este martes que Israel está aprovechando la escalada en la región de Oriente...

Defensa de Maduro intentará frenar el proceso penal en EEUU con argumentos de inmunidad, según Reuters

La defensa legal de Nicolás Maduro se alista para presentar este miércoles una serie de mociones formales ante el Tribunal Federal de Distrito de...

Irán y EEUU mantienen el pulso por el estrecho de Ormuz con nuevos intercambios de ataques

Irán y Estados Unidos mantienen su pulso por el control del estrecho de Ormuz en una pugna que ha provocado los primeros choques militares...

Exxon Mobil podría retomar operaciones en Venezuela, según Trump

La empresa petrolera Exxon Mobil -la más grande de Estados Unidos- podría retomar sus operaciones en Venezuela en el marco del nuevo acuerdo petrolero...

Pekín reclama respeto a sus inversiones en Venezuela tras acuerdo con EEUU: «Deben ser salvaguardadas»

China exigió este martes que se salvaguarden sus intereses en Venezuela, después de que algunos medios informaran de que el nuevo acuerdo petrolero entre...