La organización, en alianza con Goal y con el apoyo de la dirigente Niurka Chirinos y la enfermera voluntaria África Montilla, se desplegó en la quinta María ubicada en el Tamarindo. También participó la psicoterapeuta Érika Ramos. Se han hecho 40 jornadas y Convite proyecta otras 20 / Texto y fotos: Vanessa Davies y José Gregorio Yépez
A las 10:00 de la mañana Ronielt Fajardo no estaba seguro de asistir a la jornada médica realizada por Convite, promovida por la dirigente social Niurka Chirinos y organizada por la enfermera voluntaria África Montilla este miércoles en el Tamarindo, en Tanaguarena. Fajardo, quien perdió su pierna derecha tres veces tras los terremotos del 24 de junio, se está preparando para recibir una prótesis, y necesitaba atender algunas cuestiones de salud. Hasta el mediodía, Fajardo no se había acercado a la quinta María, propiedad de Chirinos convertida en campamento comunitario, donde se llevó a cabo el operativo. Pero su papá, que estaba reticente, finalmente se acercó para tratarse la picadura de un animal -consecuencia de las noches al aire libre tras perder su vivienda- y una rodilla inflamada -porque se metió en un edificio a sacar a familiares y amigos-, y tratar de encontrar algún alivio.


Como lo detalló Alexander Monsalve, coordinador de logística de Convite, las jornadas forman parte de un proyecto con Goal, en alianza con organizaciones sociales y coordinación con las autoridades, a fin de sostener a las personas golpeadas por los sismos. La de este miércoles era la jornada 40, con «pediatría, ginecología y medicina general, y el acceso a las medicinas respectivas».
La psicoterapeuta Érika Ramos, que también ha acudido a La Guaira de manera voluntaria y con una donación puntual para pagar el pasaje y para la alimentación, garantizó que los corazones rotos encontraran alguna orientación. Ramos pudo atender a cinco personas que sintieron que su aguante no daba para más, y les proporcionó herramientas para que puedan escuchar sus emociones.
Chirinos tiene fractura en el pómulo, y debe hacerse una tomografía para saber qué pasa en su cabeza. No puede regresar a su labor como productora de joyas, todavía soporta el recuerdo de lo que pasó en su hogar a las 6:04 pm del 24 de junio y trata de llevar los números de la comunidad. Sin embargo, no deja de ayudar a la gente. «Son 185 personas», explica, de las que 47 son niños y 80 son adultos mayores. Refiere que tiene conocimiento de un brote de lechina, además de los esperados problemas respiratorios.


La lista completa de fallecidos no está completa, porque la búsqueda continúa. En el Caraballeda 1 murieron 16 personas. En el Arrecife murieron nueve. En el Urimare murieron 16″, enumera.
La meta de Convite, con el apoyo de Goal, es desarrollar 60 jornadas en La Guaira, y atender en cada una a no menos de 100 personas; incluidos, también, los rescatistas que siguen buscando los cuerpos de víctimas de los terremotos. La mejor garantía de que llegarán a La Guaira profunda es la presencia de África Montilla, enfermera voluntaria que se mantiene en la zona de desastre para acompañar a las familias. «Hay mucha necesidad» en toda La Guaira «porque ha menguado la atención médica y los insumos».
La actividad se sobrepuso al polvo, las máquinas y la nueva realidad para quienes habitan en La Guaira. En lo que parece un barco que naufraga, Convite trato de poner una luz que abra las puertas.





