“Tendré que ir a buscar la ropa en la misma casa donde me atacaron. Eso no tiene lógica, estoy en peligro y por eso vine acá”, reclamó la joven a la salida del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf)

El pasado domingo 6 de octubre, Ana Karina Hinestrosa (21) sostuvo una discusión con su pareja sentimental Eliodino Román Malavé Gómez (37); quien terminó agrediéndola con golpes e intentó apuñalarla. Hinestrosa decidió armarse de valor y denunciar al agresor ante el Senamecf; pero en el ente se negaron a prestarle la atención requerida porque “no estaba correctamente vestida”..

Hinestrosa narró al diario El Universal la situación por la que tuvo que atravesar: “Luego de reclamarle su actitud con una muchacha de la zona me agredió a golpes, yo parecía un muñeco, me agarró por los pelos, me lanzó al piso y por las escaleras, agarró un cuchillo e intentó apuñalarme en las piernas, me golpeó en la cara, el cuello y otras partes. Luego el lunes, cuando me vio otra vez, me cayó a pedradas, me pegó dos en la espalda, ahora no puedo recostarme, todo me duele, tengo morados en todo el cuerpo”.

La joven temía regresar a su casa ubicada en el sector La Susanita, de Plan de Manzano, en Caracas. Ante el asedio y la persecución de la que era víctima por parte de su pareja, se dispuso a realizar la acusación ante las autoridades competentes; pero como tenía una minifalda no podía ingresar al sitio; lo que impidió que le realizaran los exámenes requeridos para formalizar la denuncia.

“Si uno es víctima de un ataque y no lo atienden porque se viene en una falda, es una discriminación. Tendré que ir a buscar la ropa en la misma casa donde me atacaron y ponerme a lavar los pantalones y la camisa para que me atiendan, eso no tiene lógica, estoy en peligro y por eso vine acá, para denunciar algo que me había pasado, no para que me juzgaran por la ropa que uso”, declaró.

Tras la humillante negativa, Hinestrosa pidió prestada una sudadera para usarla como una falda más larga y llegó al extremo de pedir unos pantalones “para ver si me atienden”. Sin embargo,  no consiguió los pantalones por lo que tuvo que retirarse de la morgue sin denunciar la agresión.


Violencia doméstica e institucional

La evidente golpiza de la que fue víctima Hinestrosa, se enmarca en la denominada violencia doméstica: esa ejercida en el terreno de la convivencia asimilada; en la que uno de los miembros utiliza la fuerza física y/o sexual, la coacción, las amenazas, la intimidación, el aislamiento, el abuso emocional o económico para controlar a su pareja.

Pero además, el Senamecf incurrió en este caso en violencia institucional: la acción u omisión de organismos del Estado en cuanto a proteger y garantizar a los ciudadanos, el ejercicio pleno de sus derechos humanos. El organismo que pretende proteger a las víctimas, terminó violentando con su acción la ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre De Violencia. 

Pero no se trata del único; en las instituciones públicas, es larga la lista de entes que no permiten la entrada a las mujeres que no cumplan con cierto código de vestimenta. Particularmente entre las administradoras de justicia destacan el Ministerio de Interior y Justicia y la Defensa Pública