Debido a los estragos generados en la oferta global por la guerra contra Irán, y según datos publicados este lunes por el Departamento de Energía, las reservas de petróleo estratégico de Estados Unidos alcanzaron su punto más bajo en 40 años al situarse en 340.3 millones de barriles.
Esa cifra no se veía desde 1983, cuando la reserva -creada tras el embargo petrolero árabe de la década de 1970- aún estaba en la fase inicial de inventariado.
Más recientemente, la reserva rebajó cerca a los 347 millones de barriles en 2023, cuando el Gobierno de Joe Biden hizo mano de el inventario tras la invasión rusa de Ucrania, que disparó los precios de la gasolina.
El Gobierno de Donald Trump ha ido extrayendo crudo de las reservas para compensar por las interrupciones en el suministro de petróleo que han sido causadas por la guerra con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, lo que ha afectado las reservas petroleras.
El pasado 11 de marzo, el presidente de EEUU autorizó la liberación de unos 172 millones de barriles de la reserva, como parte de una estrategia implementada junto a más de 30 países para «reducir los costes energéticos» en respuesta al conflicto.





