El sector agrícola venezolano registra un comportamiento desigual entre los cultivos destinados al mercado internacional y la producción orientada al consumo local. Según declaraciones de Vicente Pérez, a Fedecámaras Radio, el director ejecutivo de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), aseguró que la dinámica agrícola oscila entre la expansión de rubros de exportación y las limitaciones macroeconómicas o de infraestructura que condicionan a los alimentos de consumo interno.
En relación con el impacto del clima, el vocero del gremio puntualizó que el período de precipitaciones recientes no ha generado pérdidas de consideración que comprometan la disponibilidad de productos en el país. Explicó que, aun ante interrupciones temporales en vías como la carretera Barinas-Mérida, el traslado de cosechas se mantiene por rutas alternas. Asimismo, indicó que los niveles de lluvia han resultado favorables para el desarrollo del maíz en comparación con el ciclo previo.
El segmento cafetalero destaca como el área de mayor avance en el campo venezolano. Las estimaciones de Fedeagro sugieren una aproximación progresiva a la cifra histórica de 1,8 millones de quintales de café, impulsada por la cotización del rubro en los mercados internacionales, con valores entre 350 y 400 dólares por quintal, y por la llegada de financiamiento privado.
De acuerdo con Pérez, este sector evidencia el retorno de capitales e inversiones particulares, incluyendo el reimpulso de unidades de producción por parte de personas que regresan a las zonas agrícolas. Esta dinámica ha permitido prescindir del financiamiento bancario o de programas estatales, facilitando el incremento de las exportaciones, las cuales podrían duplicar los 150.000 quintales registrados el año anterior y promover el cultivo de variedades de alta calidad. Junto al café, los sectores de cacao y azúcar se suman a la lista de rubros permanentes en fase de crecimiento dentro del país.





