El Observatorio Venezolano de Prisiones confirmó el fallecimiento de Elvis José Márquez Peña, quien se encontraba privado de libertad en el Centro Penitenciario de Carabobo, conocido como «La Mínima», ubicado en Tocuyito Carabobo, y murió el pasado 24 octubre el Hospital Dr. Enrique Tejera.
De acuerdo con el reporte recibido, la causa del fallecimiento fue un shock séptico de origen urinario, asociado a una infección del tracto urinario cuyo agente causante estaba pendiente de identificar.
La muerte de Márquez Peña plantea serios interrogantes sobre su estado de salud previo, cuándo comenzó a presentar síntomas, qué atención médica recibió y en qué circunstancias fue trasladado al hospital.
Una infección urinaria puede desencadenar complicaciones potencialmente mortales si no se diagnostica y trata oportunamente, por lo que resulta indispensable esclarecer si el detenido recibió la atención médica necesaria para evitar el deterioro de su salud.
Ante este fallecimiento, Humberto Prado, director del OVP, exigió una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial para determinar cuándo comenzó la infección, qué atención recibió Márquez Peña, si se le suministraron los medicamentos necesarios y si existieron retrasos en su diagnóstico o traslado hospitalario.
Reclamó además que se identifique a los funcionarios responsables de su atención y custodia, se investiguen las posibles omisiones y se establezcan las responsabilidades penales, administrativas o civiles que correspondan.
Asimismo, Prado exigió al Ministerio para el Servicio Penitenciario una evaluación médica urgente de todas las personas privadas de libertad que presenten síntomas de infección o padezcan enfermedades graves, así como el suministro de tratamientos, la atención especializada y los traslados hospitalarios necesarios, sin demoras que puedan poner en riesgo sus vidas.
Prado también instó al Ministerio Público a investigar las muertes bajo custodia del Estado asociadas a posibles fallas en la atención sanitaria, esclarecer las circunstancias de cada caso y garantizar que las violaciones al derecho a la salud y a la vida no queden impunes. Para finalizar, el director del OVP sentenció que, frente a estas muertes, la falta de respuesta de las autoridades no puede convertirse en una excusa para la impunidad.





