El primer ministro de Trinidad y Tobago, culpó a la Organización de Estados Americanos (OEA) “de desencadenar y alimentar la actual situación venezolana”

Este lunes Contrapunto conversó con la defensora, educadora y especialista en derechos humanos, Ligia Bolívar, quien aseguró en una llamada que la tragedia de Güiria “no cambiaría en nada las relaciones del Gobierno de Maduro y la administración del primer ministro trinitario, Keith Christopher Rowley”.

“Esto no va a traer ninguna consecuencia entre ambas naciones. Uno los expulsa y otro los rechaza. La gente va a continuar saliendo de Venezuela”, dijo.

La también socióloga, explicó que estas acciones del gobierno de Trinidad y Tobago, suceden porque “no considera a los venezolanos como refugiados”. Incluso el pasado mes de noviembre, cuando fueron deportados 16 menores de edad hacía Venezuela, el primer ministros Rowley declaró que se trataba de “un asalto a la isla”.

Sumado a que culpo a la Organización de Estados Americanos (OEA) “de desencadenar y alimentar la actual situación venezolana” y agregó que sus funcionarios “prácticamente han declarado la guerra a Trinidad y Tobago por tener la temeridad de no haberse unido a Elliot Abrams y al presidente (Donald) Trump al forzar un cambio de régimen violento en Venezuela“.

Más temprano el diputado de la Asamblea Nacional, Carlos Valero, afirmó en una rueda de prensa por Zoom que “es altamente probable que existan más personas afectadas”, por el naufragio de Güiria, que para esta hora ya son 14 fallecidos. 

“Hay muchos venezolanos en Trinidad y Tobago que tienen años en la isla, es diciembre y muchos se quieren reunir con sus familiares. No significa que esto sea una acción de mafias, pero aun así se ha confirmado que hay mafias”, dijo durante la conferencia de prensa. 

En ese sentido, el parlamentario señaló que, luego de la tragedia en Sucre, es la primera vez que la administración de Nicolás Maduro se pronuncia sobre la situación de los migrantes venezolanos hacía isla caribeña, pese a que el pasado mes de noviembre se registraron dos irregularidades, en la que estuvieron involucrados un grupo de menores de edad.

“Le decimos a la dictadura que no politice esta tragedia. Lo que está ocurriendo es culpa de Nicolás Maduro, que ha llevado al país a una situación insostenible”, destacó. 

Además de eso, Valero informó que este caso será llevado a instancias internacionales, como Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), entre otras, “para obtener garantías para casi 40.000 venezolanos que están en Trinidad y Tobago”.

“Ya ha pasado antes”

El pasado domingo, el exalcalde del Municipio Hatillo,David Smolansky, recordó que el pasado 4 de diciembre hubo una reunión entre los Gobiernos de Venezuela y de Trinidad y Tobago para abordar la situación de los migrantes que tratan de llegar a esa república isleña.

“El resultado: aparecen venezolanos ahogados en las costas del estado Sucre después de haber intentado huir en peñero de la tiranía”, agregó.

El pasado 22 de noviembre, 16 menores venezolanos, entre los que había un bebé de cuatro meses, fueron deportados por Trinidad y Tobago y, tras estar en paradero desconocido en el mar cerca de 48 horas, volvieron al país que los había deportado.

En aquella ocasión, Smolansky pidió al Gobierno de la isla que acate “la sentencia del Corte Suprema de ese país y actuar según recomendó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)” para “garantizar la protección de los menores y la reunificación con sus familiares”.

La CIDH instó entonces a Trinidad y Tobago a vigilar “estrictamente” la protección de los niños migrantes y exhortó al país a “garantizar el ingreso” de “personas venezolanas que buscan protección internacional por razones humanitarias urgentes