El Gobierno de los Estados Unidos, a través de su subsecretario de Estado, Michael G. Kozak, manifestó que la comunidad internacional se encuentra en la búsqueda de un punto medio para la planificación de los próximos comicios en Venezuela. El funcionario norteamericano puntualizó que el proceso electoral debe estructurarse bajo un marco de plenas garantías democráticas, evitando tanto la precipitación como una postergación indefinida que prolongue la incertidumbre en la nación.
Kozak precisó que la administración estadounidense no respalda la realización de elecciones apresuradas si el escenario político e institucional no ofrece las condiciones mínimas para un proceso confiable. No obstante, advirtió que un retraso desmedido perjudicaría directamente la atracción de inversiones a largo plazo y la reactivación financiera, elementos estrechamente ligados a la existencia de un Gobierno democrático consolidado.
Como un paso de avance en esta dirección, el portavoz diplomático resaltó la agenda de trabajo que llevarán a cabo los sectores integrados en la Asamblea Nacional electa en 2015, en coordinación con las agrupaciones que componen la Plataforma Unitaria Democrática y otros factores de la oposición venezolana.
De acuerdo con el reporte del subsecretario, las autoridades interinas del país confirmaron que el venidero 1 de agosto se dará inicio formal a un esquema de consulta y planificación conjunta destinado a delimitar los requerimientos técnicos para un futuro evento electoral.
Finalmente, el alto funcionario norteamericano reconoció que el proceso de transición de Venezuela se desarrolla bajo un panorama sumamente complejo a causa de los daños materiales y humanos provocados por los recientes terremotos. Si bien Kozak reiteró que la hoja de ruta no debe dilatarse en demasía, subrayó la necesidad de actuar con prudencia y realismo ante la actual situación de emergencia que atraviesa el territorio venezolano.





