La visita del funcionario estadounidense a Boa Vista durará unas pocas horas y estará casi completamente centrada en los migrantes

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, llegó este viernes 18 de septiembre a la ciudad brasileña de Boa Vista, donde se reunirá con el canciller Ernesto Araújo y reforzará la presión regional contra el presidente Nicolás Maduro.

“Pompeo resaltará la importancia del apoyo de los Estados Unidos y Brasil al pueblo venezolano en este momento de necesidad, con foco en los migrantes que huyen del desastre”, indicó una nota divulgada por la Embajada de Estados Unidos en Brasil.

La visita del funcionario estadounidense a Boa Vista, capital del estado de Roraima, fronterizo con Venezuela, durará unas pocas horas y estará casi completamente centrada en esos migrantes.

El jefe de la diplomacia del Gobierno de Donald Trump, conocerá un puesto policial en el que son identificados los venezolanos que son recibidos por la llamada Operación Acogida, que en los últimos dos años ha atendido a unos 200.000 ciudadanos del país vecino.

También visitará la Parroquia da Nossa Senhora da Consolata, que con apoyo de la organización Cáritas también ofrece alojamiento y ayuda a los venezolanos y en especial a los que están en situación más precaria.

Luego tendrá una reunión privada con Araújo, tras la cual está prevista una rueda de prensa de ambos ministros.

Antes de llegar a Brasil, Pompeo hizo sendas visitas a Surinam y Guyana, que también sienten el impacto de la crisis venezolana, y desde Boa Vista tiene previsto viajar inmediatamente a Bogotá, donde será recibido por el presidente colombiano, Iván Duque.

El viaje de Pompeo ha despertado suspicacias en China, que tiene importantes intereses en Venezuela y otros países latinoamericanos.

Este viernes, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Wenbin, afirmó que Pompeo busca “perturbar la cooperación” y “sembrar la discordia” entre Pekín y América Latina.

La gira del secretario de Estado coincide con la divulgación de un duro informe de una misión especial de la ONU sobre violaciones de derechos humanos en Venezuela, que según el Gobierno brasileño, “contribuye en mucho para responsabilizar al régimen dictatorial de Nicolás Maduro, que continúa sofocando a la democracia”.