El Comando Sur de los Estados Unidos informó este domingo, a través de un comunicado oficial, el arribo de personal militar estadounidense a Venezuela con el objetivo de expandir la capacidad del principal aeropuerto del país y reabrir un puerto marítimo clave, facilitando así los esfuerzos de ayuda humanitaria tras los dos terremotos que afectaron la costa norte de la nación, reseñaron agencias.
Un equipo integrado por alrededor de 100 aviadores con experiencia en gestión aeroportuaria llegó al territorio nacional para asistir a las autoridades locales a «aumentar el flujo vital de tráfico aéreo de llegada y salida». Esta medida se ejecuta luego de que el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, que sirve a la ciudad de Caracas, fuera reabierto parcialmente el sábado tras sufrir daños estructurales causados por los dos sismos registrados el pasado miércoles.
Asimismo, la institución militar estadounidense prevé la llegada de aproximadamente 130 infantes de marina a la ciudad portuaria de La Guaira, una de las zonas más afectadas por los movimientos telúricos, con la misión de «abrir el puerto para que los suministros y equipos tan necesarios puedan llegar por mar a las zonas más afectadas de Venezuela». Como parte de estas operaciones marítimas, marineros e infantes de marina a bordo del buque USS Fort Lauderdale entregaron suministros en el puerto de La Guaira este domingo.
El despliegue del ejército de los EEUU también incluye soporte aéreo para las labores de rescate. Un avión de carga Hércules C-130 de la Fuerza Aérea y aeronaves MV-22 Osprey del Cuerpo de Marines se emplean en el transporte de personal, equipamiento y suministros. Adicionalmente, helicópteros UH-1Y Venom de la Marina realizan labores de identificación aérea en las regiones damnificadas.
Este contingente militar complementa las acciones del Departamento de Estado de los EEUU, organismo que ya ha enviado un equipo de respuesta a desastres compuesto por más de 250 personas. De acuerdo con los últimos reportes oficiales, la cifra de víctimas mortales a causa del desastre asciende a 1.450, mientras que decenas de miles de personas permanecen desaparecidas en medio de las tareas de búsqueda de sobrevivientes bajo los escombros.





