Latam Airlines es el grupo de aerolíneas más grande de América Latina, nacido en 2012 tras la fusión de LAN Airlines de Chile y TAM Linhas Aéreas de Brasil. No sólo conecta a las capitales o grandes ciudades de la región, sino que tiene filiales en varios países con vuelos domésticos en Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Paraguay.
¿Cuál es su nueva apuesta? Tiene en la mira que se cree Latam Venezuela con la idea de ofrecer las rutas Caracas-Maracaibo, Valencia-Maracaibo, Caracas-Barcelona, Barcelona-Maracaibo y Caracas-Porlamar.
La flota aérea de Latam en promedio está en 11 años versus los 30 años que muestran las aerolíneas venezolanas, con la excepción de la estatal Conviasa que gracias a los Embraer que se compraron en el segundo gobierno de Hugo Chávez, esa antigüedad se reduce a la mitad, tal y como se indica en el semanario Exclusivas Económicas.
El problema está en las compañías privadas nacionales, que afrontan limitadas posibilidades de inversión y financiamiento, que ya de entrada encuentran obstáculos para la competencia que les está generando compañías como la propia Latam, además de Copa, Avianca y Wingo.
Por su parte, la colombiana Avianca está interesada en reactivar un acuerdo de cielos abiertos entre Colombia y Venezuela con el fin de asumir varios aeropuertos venezolanos como Caracas, Maracaibo, Valencia y Porlamar con un estatus similar al que tienen los terminales de Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena y Barranquilla.
Además, Avianca y Wingo evalúan abrir la ruta Caracas-Barranquilla no sólo por el movimiento industrial y de negocios que tiene esta ciudad del Caribe colombiano, sino que la misma ha pasado a convertirse en la capital alterna de ese país, donde despacha mayoritariamente el presidente Abelardo de la Espriella.
Con información de Bitácora Económica





