Cada dólar que ingresa a Venezuela depende prácticamente de las exigencias de pagos pendientes por parte de los acreedores, motivo por el cual «el control de las divisas lo maneja Estados Unidos», según afirmó el economista Asdrúbal Oliveros.
El especialista explicó que Venezuela «está en impago de su deuda» desde el año 2017, lo que ha generado que los acreedores busquen recuperar sus recursos. Ante esta situación, Estados Unidos optó por «manejar los fondos en cuentas a su nombre para evitar que sean embargadas y Venezuela pierda ese dinero», asegurando así que «el flujo del dinero llegue a donde tiene que llegar».
Respecto a la distribución del flujo petrolero actual, Oliveros precisó que este se divide principalmente en dos áreas: «alrededor del 40% del ingreso» se destina al propio sector petrolero para la reinversión que mantenga el aumento de la producción y para amortizar la «deuda de vieja data que tiene Venezuela con las empresas petroleras» por concepto de dividendos no pagados.
El otro destino principal es el mercado cambiario, correspondiente a «las divisas que se venden a través de la banca» para que empresas y personas naturales realicen importaciones, paguen servicios o mantengan ahorros. Sobre este punto, el economista destacó que «se han entregado más de 9.600 millones de dólares desde enero hasta agosto», lo que representa un incremento del «105% más de lo que se entregó el año pasado para el mismo periodo».





