Un punto determinante es la otredad: “Aceptar que junto a nosotros viven personas que piensan distinto, pero tienen igualmente derecho a defender otro proyecto político”, subrayó Ramón Jaúregui Atondo, miembro del PSOE, durante una conferencia dictada en el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello

La transición española estuvo signada por un proceso pacífico de exigencia y de presión hacia la libertad, combinado con la negociación con el régimen de Franco, con avances plausibles y progresivos y una importante colaboración internacional.

Ramón Jaúregui Atondo, miembro del PSOE y actor activo de la transición en su país, expuso las claves del proceso en una conferencia dictada en el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello (CEPyG-UCAB).

Jáuregui Atondo es abogado y militante del Partido Socialista Obrero Español; fue vicepresidente del Gobierno vasco, ministro de la Presidencia, diputado al Parlamento Europeo, entre otros cargos públicos.

Fija el inicio de la transición en 1975, cuando muere Franco y recuerda que desde el 70, ya el régimen estaba moribundo, sin embargo, “poco antes de su fallecimiento, el dictador ordenó cinco fusilamientos”. Pero es -precisa- en 1982, cuando se consolida el proceso, con elecciones verdaderamente democráticas y en las que triunfa el PSOE.

Estas son algunas de las claves:

1)Voluntad de las partes. Jáuregui Atondo ubica como una primera clave la voluntad de las partes. En el caso de España, “el régimen franquista quería transitar a la democracia, incluso lo quería el Rey, que era Rey porque lo había nombrado Franco, pero tenía la convicción de que no podía sostener la monarquía sino era en democracia. Además aspiraba a que un sistema constitucional legitimara su reinado”.

2)Unidad. Una segunda clave es la unidad de la oposición, apuntó el político, al tiempo que explicó que se procuró que todos los partidos estuvieran legalizados, cualquiera que fuera su naturaleza ideológica, porque todos tenían derecho a participar en las primeras elecciones, que se dieron en el 77, y el pueblo, a elegir su representación. “Las elecciones del 77 fueron el comienzo de todo, determinaron quién ganó, quién perdió, y qué cuota de presentación tenía cada uno”.

3)Constitución consensuada. Jáuregui Atondo destaca la redacción de una “Constitución de todos consensuada. Rememora que después de la conformación de las cortes en junio del 77 se produjo un gran conflicto: ¿de qué manera se transformaba el sistema?, porque los franquistas querían una democracia plena, pero sin rupturas, y la exigencia de la oposición era que las cortes constituyentes elaboraran el nuevo texto constitucional, que luego sería ratificado por los españoles. Finalmente, se llegó a un consenso de elaboración constitucional sobre la base de un consenso permanente. “La ruptura fue la elaboración de una nueva Constitución”.

4)Aceptación del otro. Una razón filosófica del éxito de la transición para el abogado fue la aceptación del otro, la otredad: “aceptar que junto a nosotros viven personas que piensan distinto, pero tienen igualmente derecho a defender otro proyecto político. No olvidemos que en España había muchos odios, una memoria muy agresiva. Todas las familias españolas tienen un recuerdo de la guerra; una guerra civil es como un cuchillo carnicero que atraviesa el cuerpo social de un país”.

5)El perdón del pasado, mas no el olvido. Esta es otra de las claves de éxito que registra Jáuregui Atondo, con la exigencia de una Ley de Amnistía, que perseguía la liberación de todos los presos antifranquistas. “Conseguimos la amnistía y todos los presos salieron. Se decidió que la amnistía también aplicaba a cualquier responsabilidad del franquismo en el pasado. Cuando lo hicimos no pensamos tanto en lo segundo como en lo primero. Pero, no había manera de construir el futuro con ellos, si no era liberándolos de cualquier responsabilidad. ¿Es justo? No. ¿Las paces son justas? No, nunca”.

6)Pacto socioeconómico. Para Jáuregui Atondo también resulta fundamental para toda transición hacia la democracia, un pacto socioeconómico para abordar el futuro. “Eran los años de la crisis del petróleo, teníamos una inflación altísima, había que modernizar la industria. Hoy le llamaríamos un pacto de rentas, para evitar que el elemento que motiva la inflación, (precios energéticos, de alimentos o transporte) no se propague a un segundo ciclo de los salarios. Es un pacto de sacrificios en beneficios empresariales y emolumentos salariales, con promesas de recuperación”.

Esta actividad fue organizada conjuntamente con la Embajada de España en Venezuela, para abordar en profundidad las transformaciones que viven las naciones en la búsqueda e implementación pacífica de un sistema democrático y rescatar algunas lecciones útiles para la consecución de los cambios. La conferencia formó parte del Diplomado en Transiciones Democráticas, que imparte actualmente el CEPyG-UCAB.