El Movimiento de Educadores en Lucha ofreció un balance del paro de docentes que se realizó durante este miércoles 10 de junio como protesta por las condiciones laborales y salariales en las que está sumido el magisterio en la actualidad.
Este grupo, conformado por El Movimiento de Educadores Simón Rodríguez, el Movimiento de Educadores Unidos por Venezuela, el Movimiento Pedagógico Red de Educadores, agradeció la «muestra de solidaridad» de padres, madres y representantes que se sumaron a esta actividad y dejar las «aulas vacías» a nivel nacional.
De acuerdo al Movimiento Educadores en Lucha, el paro fue una «contundente victoria laboral» de los educadores, personal administrativos y obreros de la educación pública.
«Este éxito se debe fundamentalmente al acto de solidaridad de los padres quienes atendieron el llamado y decidieron proteger la dignidad de los trabajadores de la educación no enviando a sus hijos hoy a clases», manifestó la vocería, encargada por Raquel Figueroa, Ofelia Rivera, Antonio Terán y Pedro García.


De manera detallada, el Movimiento aseguró que el ritmo escolar a nivel nacional «amaneció detenido». Asimismo, agregó que el transporte público reportó baja afluencia de estudiantes.
«Las escuelas y liceos estuvieron en silencio, aulas vacías y poca asistencia de educadores que fueron obligados a asistir por el terrorismo laboral aplicado por algunas autoridades educativas, lo que no significa que haya habido clases, pues con tan escasa asistencia, no hubo las condiciones pedagógicas para el hecho educativo», dijeron.
En este sentido, sumó que esta «paralización» de los centros educativos también se pudo constatar en instituciones dependientes del Gobierno del Distrito Capital, sector privado y algunos afiliados a la Asociación Venezolana de Escuelas Católicas (AVEC).
El Movimiento de Educadores en Lucha aseveró que denunciará ante la Organización Internacional del Trabajo y de DDHH lo que consideran como «terrorismo laboral» el cual fue ejercido por funcionarios y directivos de planteles educativos contra los docentes que acataron la actividad.
«El gobierno y su ministro de Educación están violando los derechos humanos laborales de todos los trabajadores de la educación al eliminarles el salario, los sueldos y las convenciones colectivas», finalizó.







