El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) emitió un comunicado oficial este miércoles para fijar posición frente al proyecto de reforma de la Ley contra el Odio. El gremio advirtió que la propuesta despenaliza las sanciones corporales, pero sostiene mecanismos administrativos de censura y control sobre los medios de comunicación y plataformas digitales en el país.
La organización sindical afirmó que eliminar las penas de prisión no elimina la discrecionalidad ni el margen para cometer arbitrariedades. Por este motivo, la directiva del sindicato solicitó la anulación definitiva del texto legal y el sobreseimiento de las causas abiertas.
Censura y sanciones
El proyecto de reforma conserva la potestad estatal para ordenar el retiro de contenidos publicados en redes sociales y medios digitales. Asimismo, el texto legal impone la difusión obligatoria de mensajes institucionales sobre convivencia y sostiene faltas bajo términos ambiguos como “angustia o zozobra”.
Paralelamente, la normativa fija elevadas multas en dinero y horas de trabajo comunitario obligatorio. El Ministerio de Justicia aplicaría estas sanciones de forma directa antes de permitir cualquier revisión por parte de los tribunales competentes.
El gremio de comunicadores enfatizó que mantener vigentes estas medidas administrativas ahoga el trabajo periodístico independiente. Los voceros sindicales denunciaron que las suspensiones de transmisiones y los bloqueos de portales informativos equivalen a la censura previa.
Ante este escenario, la representación sindical ratificó su exigencia de derogar la ley. Además, demandó anular los juicios penales y suspender las medidas cautelares dictadas contra comunicadores.





