Un grupo de sindicalistas, jubilados y defensores de derechos humanos se concentró este miércoles 8 de julio en Plaza Venezuela, Caracas, para exigir la liberación inmediata de los presos políticos. Durante la actividad, convocada por la Coalición Sindical Nacional, los manifestantes denunciaron las persecuciones y sostuvieron que «no puede haber justicia ni normalidad» en el país mientras existan ciudadanos tras las rejas por motivos ideológicos, exigiendo un «cese a la persecución».


Los portavoces gremiales enfatizaron que la situación de los detenidos agrava la crisis social de las familias venezolanas. Con pancartas y consignas, los asistentes demandaron el respeto a los derechos humanos y denunciaron las «condiciones inhumanas de reclusión», un golpe que se suma a las dificultades económicas de los trabajadores, quienes manifestaron que «con estos salarios es imposible vivir dignamente».
Por otra parte, la protesta abordó el debate sobre la continuidad del gobierno encargado de Delcy Rodríguez, cuyo plazo constitucional de 180 días habría vencido el 4 de julio. Ante esto, las organizaciones señalaron que, tras atender la urgencia humanitaria, el paso institucional debe ser la «convocatoria a un proceso electoral libre y con garantías» para definir una ruta democrática.





