Unas 40 mil venezolanas serían portadoras de estas prótesis, convertidas en una bomba de tiempo contra su salud. La alianza de consumidores Anauco lucha por la indemnización de poco más de 5 mil, y sigue convocando a más mujeres para que sean compensadas. Más de 1.200 ya han cobrado la compensación inicial, detalla el presidente de Anauco, Roberto León Parilli

Alentadas por el propósito de tener senos más grandes, varios miles de venezolanas se colocaron implantes mamarios PIP. Comenzaba el siglo XXI y en ese entonces no se sabía que la empresa Poly Implant Prothese (PIP) había rellenado las prótesis con silicona industrial no apta para uso humano, ni que una firma certificadora TUV Rheinland había dado su aval y facilitado la comercialización en todo el mundo de un producto potencialmente lesivo.

Pasaron los años, aparecieron las complicaciones, comenzó la batalla legal (encabezada por el abogado francés Oliver Aumaitre); el presidente de la organización Anauco, Roberto León Parilli, se sumó para defender a las venezolanas. Este mes, el Tribunal de Apelación de París confirmó la responsabilidad de TUV, lo que abrió las puertas a la indemnización de las afectadas.

Estas son las cosas que debe saber toda venezolana con implantes mamarios PIP.

Le pusieron silicona industrial. Entre 2001 y 2010 la empresa Poly Implant Prothese (PIP) rellenó los implantes mamarios con silicona de uso industrial, no apta para consumo humano, recuerda la Asociación Mundial de Víctimas de Implantes PIP (pipaworld.com).

Corre el riesgo de enfermedades y muerte. La Asociación advierte sobre ruptura de los implantes, inflamación de ganglios, fatiga, mareos. También han experimentado ansiedad. “El simple hecho de saber que tienen en su organismo un producto que puede causarles terribles daños de salud las ha mantenido en una ansiedad muy grande, sobre todo las mujeres que no tienen la capacidad económica para extraerse las prótesis”, detalla León Parilli. La mayoría “no han logrado extraérselas por razones económicas”. Se les han roto las prótesis, han sufrido de alergias, la silicona industrial puede asociarse con enfermedades como cáncer.

Venezolanas han fallecido por esta causa. “Durante estos 10 años, desde que se inicia el proceso hasta ahora, hemos visto tristemente que en el camino muchas mujeres han fallecido por cáncer y otras enfermedades que se puede presumir que provienen de estas prótesis”, explica León Parilli. Un caso en particular lo marcó: el de una mujer a quien se le rompió la prótesis y la consecuente reacción alérgica la obligó a operarse de emergencia. En esa cirugía hubo un problema con la anestesia, la paciente estuvo dos años en estado vegetal y finalmente falleció. Es “una triste historia para una familia que tuvo que padecer esto”.

Las pacientes -incluidas las venezolanas- han sido y serán indemnizadas. “Las cantidades solicitadas por Olivier Aumaître para un primer grupo de pacientes oscilan entre 20.000 y 70.000 euros (la sentencia se espera para el 16 de septiembre)”, precisa la Asociación. Unas 40 mil venezolanas serían portadoras de implantes PIP.

La asociación Anauco asumió la representación de las pacientes venezolanas. Hasta este momento poco más de 5 mil venezolanas han sido respaldadas por Anauco. León Parilli asume, incluso, que los familiares de las mujeres fallecidas por las prótesis PIP puedan recibir las indemnizaciones, y así esperan demostrarlo ante la justicia. Anauco se ha planteado crear un fondo de apoyo para poder respaldar a las mujeres cuyas denuncias no sean admitidas.

Aunque no tengan el certificado de las prótesis, aclara el abogado, las venezolanas también pueden optar por su indemnización. “Pueden sustituir este certificado por un informe médico, que puede ser realizado tanto por quien les colocó las prótesis PIP como por quien las sustituyó”. Puntualiza, también, que no es una acción contra los médicos, porque ellos actuaron de buena fe al colocar unos implantes que presumían de buena calidad.

El Colegio de Abogados de Francia es el ente pagador. A pesar de que las pacientes no tengan cuentas bancarias en el extranjero para recibir fondos, subraya León Parilli, ya Anauco ha buscado la forma de resolverlo para ayudarlas: “Hemos hecho alianzas con bancos internacionales para crear una plataforma de pago. Inmediatamente les abren una cuenta, y una vez abierta, reciben directamente la indemnización”. Con ese sistema, acota, “les hemos pagado a más de 1.200 venezolanas la indemnización provisional”.

Anauco también está defendiendo a la empresa que trajo a Venezuela las prótesis PIP. Y sigue registrando venezolanas afectadas para que reciban sus compensaciones.