Los parlamentarios José Gregorio Graterol, Julio César Moreno y Juan García Manaure unieron sus voces al rechazo internacional generado por la deportación de 16 jóvenes venezolanos

La bancada parlamentaria de Primero Justicia del estado Falcón, manifestó este jueves su desprecio a la actitud asumida por el gobierno de Trinidad y Tobago, tras la inhumana deportación de 16 jóvenes venezolanos que llegaron a la isla caribeña huyendo de la crisis venezolana y que fueron traídos de vuelta al país rompiendo todos los protocolos y reglamentos humanitarios existentes.

Los diputados Graterol, Moreno y García Manaure unieron sus voces al rechazo internacional generado por la deportación de 16 menores de edad, entre ellos, un bebé, venezolanos, por parte del gobierno de Trinidad y Tobago, encabezado por el primer ministro, Keith Rowley. Hecho que ha generado alarma y desprecio en la comunidad internacional.

“Lo que hemos observado es un hecho repudiable, el gobierno de Trinidad y Tobago actuó de forma inhumana y merece el desprecio del mundo, pues su accionar va en contra de todos los lineamientos que en esta materia han girado no sólo organismos multilaterales, sino también las normas internacionales que rigen la materia, sobre todo la deportación de menores de edad que no están acompañados de sus progenitores”, remarcó Graterol.

El grupo parlamentario recordó que Rowley, es uno de los socios comerciales del ilegítimo régimen de Nicolás Maduro, quien ha firmados acuerdos internacionales a pesar de las sanciones impuestas a personeros del régimen que usurpa el gobierno en Venezuela, por parte de Estados Unidos, la Unión Europea y otras naciones del mundo.

Por su parte, Moreno, manifestó qué durante este proceso de deportación, el gobierno de Trinidad y Tobago, violó los derechos humanos de 16 menores de edad y al devolverlos en botes, puso sus vidas en peligro.

“La administración de Trinidad y Tobago ha dado la espalda a la historia y a la solidaridad. Ha puesto en peligro la vida de 16 jóvenes, entre ellos un bebé de apenas cuatro meses, situación que deja al descubierto la falta de humanidad de las autoridades de la isla caribeña”, sentenció Moreno.

Graterol celebró la rápida y contundente respuesta por parte del gobierno interino de Juan Guiadó y del Comisionado Presidencial para las Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, Julio Borges, quien desde el mismo momento envió una nota de rechazo a su homólogo en Trinidad y Tobago, exigiendo una investigación y el respeto a las garantías de protección internacional.

La bancada parlamentaria de Primero Justicia indicó que las acciones del gobierno de la isla caribeña, olvidan que Venezuela siempre abrió sus puertas para recibir a miles de ciudadanos de Trinidad y Tobago, que llegaban a nuestra nación buscando oportunidades para superarse.

“Miles de ciudadanos de Trinidad y Tobago fueron recibidos en Venezuela con los brazos abiertos, con solidaridad, sin desprecio y bien sabemos que el pueblo de Trinidad y Tobago debe estar alarmado de la actitud de un gobierno que puso en peligro la vida de niños al lanzarlos de nuevo al mar, sin ni siquiera darle la oportunidad de recibir apoyo legal”, apuntó García Manaure.

Para finalizar el grupo de parlamentarios se unió a la solicitud de una investigación que permita esclarecer los hechos y que imponga responsabilidades a quienes pusieron en peligro la vida de niños al regresarlos en botes inadecuados.