«Barlovento necesita una Caracas más limpia, porque la mayoría de la basura que llega al mar no es de nosotros», enfatiza la presidenta de Ecobrión / Texto y fotos: Vanessa Davies
Unas ocho toneladas de residuos se recogieron el sábado 19 de septiembre en las costas del estado Miranda, por el Día Mundial de las Playas. Pero no es plástico, en genérico: son botellas de refresco, envases de aceite o de mantequilla. Se encontraron, también, objetos extraños, como cabezas de muñecas, zapatos. «Y tú dices, ¿cómo llegan a nuestras costas? Evidentemente es a través de los afluentes de los ríos. Cuando estamos en periodos de lluvia es cuando más se revuelve, para llamarlo coloquialmente. Dejamos de tener flujos simples para empezar a tener unos flujos turbulentos en los ríos. Recordemos que cada cuerpo de agua desemboca en el mar, y al desembocar en el mar, toda esa basura nos llega a nosotros», subraya Bárbara Ordóñez, presidenta de la Fundación Ecológica Brión (Ecobrión).
El Día Mundial de las Playas fue, a su juicio, «un éxito rotundo, con más de 1.400 voluntarios que se desplegaron en los 20 puntos de acción en los municipios Acevedo, Brión, Páez y Pedro Gual. Esto es apenas un solo día del trabajo que tenemos por delante», porque se trata de generar conciencia en los municipios de la gran Caracas y los municipios de Barlovento.
El trabajo del voluntariado permitió generar estadísticas, a fin de «poder decir y clasificar qué tipos de desechos tenemos en nuestras playas; qué nos está llegando, sobre todo en la zonas de Barlovento, que somos los receptores de todos los desechos de la Gran Caracas y que lamentablemente por la marea nos llegan a nuestras diferentes playas».


«Barlovento necesita una Caracas más limpia»
La ambientalista destaca la relación entre todos los factores. «Barlovento necesita una Caracas más limpia, porque la mayoría de la basura que llega al mar no es de nosotros. Tampoco vamos a decir que no tenemos responsabilidad en eso, porque por supuesto que hay personas también en nuestros municipios que, lamentablemente, hacen una inadecuada disposición de sus desechos; pero la mayoría viene por problemas de corriente».
Por eso, remarca su llamado a trabajar de manera unitaria «en un gran proyecto para sanear y conservar nuestras zonas costeras, que lo está exigiendo para cumplir con un mandato constitucional y, por supuesto, hablar de una verdadera sostenibilidad desde el punto de vista de la conservación de nuestro ecosistema marino-costero».
Con mallas que no afecten a la fauna, o con otras herramientas que se instalen previa evaluación de impacto ambiental, se podrían recolectar los residuos que arrastra el río Tuy «y que las mismas comunidades se puedan ver beneficiadas de eso. Allá hablamos de economía circular: cómo las comunidades que están dentro de estos espacios pueden vender los residuos o los pueden reutilizar en otras acciones».
Todas las medidas son necesarias, insiste Ordóñez. «En estas zonas costeras tenemos ecosistemas manglares, ecosistemas muy vulnerables. Son el humedal Sabana de Oro, la Laguna de Tacarigua, Laguna La Reina, la laguna de Las Salinas; es una extensión importante de manglares, la segunda más importante de Venezuela. No solamente buscamos el desarrollo sustentable de las comunidades, sino que también tenemos que generar concienciación en función de la conservación ambiental».


Más de 200 especies de aves
Ecobrión desarrolla el proyecto Coronando a La Reina, adelantado con apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para el humedal marino-costero Laguna La Reina. «Ya estamos en esa fase de la final de la generación de medios de vida, la consolidación de esta generación de medios de vida con nuestras dos rutas ecoturísticas que fueron validadas por Mitur y que nos llevaron a la nominación del premio nacional de turismo en la categoría de turismo sostenible: son Boske Azul y Avisthadas».
Ya están preparando la solicitud ante el Ministerio de Ecosocialismo para que el humedal se convierta en un refugio de fauna silvestre. «Por supuesto, esperamos contar con la anuencia y la aprobación del Ministerio de Ecosocialismo, que estamos seguros que están ganados para esta idea porque lo estamos haciendo en función de seguir preservando ese espacio que durante 18 años hemos conservado». Ya han logrado avistar 218 especies de aves, destacó Ordóñez.
Para la laguna proyectan el desarrollo de productos biológicos como ostras y camarones, que puedan generar medios de vida en las comunidades vecinas. Adelantan, también, la restauración ecológica de manglares. «Ya tenemos ocho hectáreas de manglares que hemos recuperado. Lamentablemente hay algunos que cuando suben los niveles de la marea no han llegado a feliz término, pero tenemos otros que está llegando a dos metros de altura. Seguimos teniendo esperanza de que dentro de unos 10 años estemos alcanzando unos ocho metros, aproximadamente, y podamos ir repoblando el bosque de manglar que tenemos en el humedal marino-costero Laguna La Reina».





