Los ataques del fin de semana pasado fueron reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), según un comunicado de la agencia de información de los radicales, Amaq, difundido por sus canales de propaganda en internet

Al menos tres personas murieron este miércoles, dos de ellas talibanes, en un ataque armado cometido por individuos no identificados en el este de Afganistán, en la tercera acción armada con víctimas islamistas en menos de una semana.

El ataque tuvo lugar esta mañana en Jalalabad, capital de la provincia de Nangarhar, cuando un número impreciso de atacantes abrió fuego, dijo a Efe el director regional de la Comisión de Cultura e Información de los talibanes, Hanif Nangarhari.

“Lamentablemente, tres personas murieron víctimas del ataque, dos de ellos eran miembros de las fuerzas de seguridad (de los talibanes) y el otro un civil”, explicó Nangarhari.

De momento falta información sobre el ataque, y se ha iniciado “una investigación para conocer más detalles”, indicó la fuente.

Este es el tercer ataque que tiene lugar en Jalalabad, en menos de una semana. Otros ataques con explosivos tuvieron lugar el sábado y el domingo pasados también en la capital provincial, dejando al menos seis personas muertas, cuatro de ellas talibanes, y unas 25 heridas.

Los ataques del fin de semana pasado fueron reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), según un comunicado de la agencia de información de los radicales, Amaq, difundido por sus canales de propaganda en internet.

Aunque el grupo yihadista aseguró que el objetivo de los ataques eran los talibanes, los islamistas han asegurado que estos estaban dirigidos hacia los civiles.

Estos atentados son los primeros que tienen lugar en Afganistán, desde que los talibanes tomaron el control total del país con la retirada de las tropas de EE. UU., poco antes de la medianoche del 31 de agosto.

El Gobierno de los talibanes se refirió este martes a los ataques del fin de semana, asegurando que estos serían “los últimos” que el EI cometería en Afganistán, ya que el grupo terrorista no representa un desafío para las autoridades.