Los rusos también “realizan operaciones de asalto con el objetivo de bloquear el apoyo logístico de las unidades ucranianas en esa zona”

Rusia aseguró este viernes que las fuerzas rusas y prorrusas han llegado a las puertas de la ciudad de Lisichansk, último bastión bajo control de Ucrania en la región oriental de Lugansk, tras haberse hecho con el control de una refinería y de otras zonas industriales en el sur y sureste.

Eso fue lo que señaló el portavoz del Ministerio de Defensa, teniente general Igor Konashenkov, en su parte bélico matutino.

Entretanto, el gobernador de Lugansk, Serhiy Gaidai, aún no ha confirmado la toma de la refinería.

Por su parte, el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmó a través de su página de Facebook que los rusos atacan con artillería las pocas posiciones que los ucranianos mantienen en Lisichansk.

“El enemigo está tratando de tomar el control” de una sección de la carretera que une la cercana localidad de Bakhmut con Lisichansk, “pero no lo está logrando”, aseguran las fuentes.

Los rusos también “realizan operaciones de asalto con el objetivo de bloquear el apoyo logístico de las unidades ucranianas en esa zona”.

Los rusos pretenden hacerse con el control total sobre las regiones de Lugansk y la vecina Donetsk, que forman el Donbás, fronterizas con Rusia, para establecer un corredor que les permita unir esa franja con las áreas del sur que ya controlan y la península de Crimea, ocupada desde 2014.