Una banquera ucraniana y financistas de un Centro de Periodismo Investigativo podrían estar detrás de la renuncia de Ricardo Roselló

El periodista ruso Vladímir Kornilov considera que el escándalo del exgobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, relacionado con la publicación de los chats de Telegram podría haber sido inventado y organizado por varias personas para vengarse de los intentos del gobernador puertorriqueño de oponerse al dictado de este organismo.

Los chats revelados por el Centro de Periodismo Investigativo contenían bromas y comentarios misóginos y homófobos que el gobernante compartió con 11 miembros y exmiembros de su administración.

Una teoría conspirativa

El periodista ruso destaca que la lista de patrocinadores del Centro de Periodismo Investigativo incluye a la red internacional Open Society Foundations del multimillonario George Soros y la Fundación Rockefeller. Este hecho, según Kornilov, podría dar la respuesta a la pregunta: ¿quién está detrás del cambio de Gobierno en Puerto Rico?

No obstante, estas revelaciones no fueron la última gota que colmó la paciencia de los puertorriqueños. Las protestas también estaban dirigidas contra la Junta de Supervisión y Administración Financiera para Puerto Rico que dicta literalmente la política fiscal, financiera y presupuestaria que deben aplicar las autoridades de la isla. El cambio de poder en la isla fue celebrado no solo por las personas comunes sino por las celebridades que también participaron en las protestas.

Además, Kornilov recuerda que Rosselló trató de contrarrestar las “medidas draconianas” de la directora ejecutiva de la Junta, Natalie Jaresko, que entre el 2014 y el 2015 “logró destruir” el sistema financiero ucraniano, mientras ocupaba el puesto de ministra de Finanzas de Ucrania. Como resultado, sus recortes condujeron al mayor empobrecimiento de los habitantes locales y provocaron una crisis de salud pública.

En junio, Jaresko fue aún más lejos y dejó clara su intención de gobernar Puerto Rico hasta al menos el 2024. La reacción de la opinión pública no se hizo esperar. El exsenador y abogado Héctor Martínez denunció en su artículo para El Vocero de Puerto Rico que si esto sucede, Jaresko se convertiría en la persona, sin haber sido elegida por medio del sufragio universal, con el mayor poder político en la historia de EEUU.

¿Qué ocurre en la economía de Puerto Rico?

La economía de la isla ha estado contrayéndose durante más de una década. Aparte de tener un alto nivel de pobreza, Puerto Rico contaba con una tasa de desempleo del 8,5%. La situación económica empeoró aún más cuando el huracán María redujo la producción en un 6% en el año fiscal 2018.

Los puertorriqueños podrían haber estado hartos del Gobierno de Rosselló, pero ello no significa que querían que la Junta ocupe el vacío que se creará después de que el gobernador puertorriqueño abandone su cargo, escribe la periodista estadounidense Mary Williams Walsh.

La periodista destaca que antes de que se produjeran las manifestaciones en la isla, a la Junta de Supervisión y Administración Financiera para Puerto Rico le quedaban solo varias semanas para presentar en el juzgado federal su plan de restructuración de la deuda puertorriqueña, estimada en unos 124.000 millones de dólares.

Deuda vs pensiones

Tras la bancarrota que Puerto Rico sufrió en el 2016 el Congreso de EEUU tuvo que aprobar la ley PROMESA que estableció marcos jurídicos para la reducción de la deuda ante los acreedores de la isla y contuvo los requerimientos legales para que la isla pudiera proveer “el financiamiento adecuado al sistema público de pensiones”.

El 12 de junio la Junta de Supervisión y Administración Financiera para Puerto Rico alcanzó un acuerdo con grupos de jubilados para proteger las pensiones mientras el territorio autónomo implementaba los procedimientos relacionados con la bancarrota. Si bien este acuerdo no preveía introducir recortes para el 61% de los jubilados, cuyas pensiones eran menores de 1.200 dólares, los que contaban con pagas mayores podrían perder hasta un 8,5% de sus pensiones.

Rosselló que no estaba en contra de permitir a la Junta solucionar los problemas relacionados con la deuda y consideraba que su propuesta acerca de los recortes no era una buena idea. El político creía que las pensiones públicas eran sacrosantas y urgió a que los empleados y jubilados puertorriqueños votaran en contra del plan cuando el juzgado pregunte su opinión.