En los disturbios la policía catalana detuvo al menos a cinco personas y otras 21 resultaron heridas levemente.

La protesta convocada por la plataforma anónima Tsunami Democràtic, un movimiento independentista catalán, apenas incidió en el partido entre el FC Barcelona y el Real Madrid que se disputó este miércoles 18 de diciembre, si bien culminó con disturbios en la calle donde grupos de radicales encendieron barricadas, que fueron dispersados por los Mossos d’Esquadra (Policía autonómica de Cataluña).

En los disturbios, que finalizaron coincidiendo con la salida de los más de 90.000 espectadores del estadio barcelonista una vez culminado el partido, los Mossos detuvieron al menos a cinco personas y otras 21 resultaron heridas, todas ellas de carácter leve.

Desde primera hora de la mañana, los Mossos d’Esquadra desplegaron un amplio dispositivo, con más de 3.000 efectivos, en su mayoría de la seguridad privada del club azulgrana, que permitió que la llegada de los equipos, los árbitros y los aficionados al estadio azulgrana se llevara a cabo sin incidencias.

Tsunami Democràtic, que había convocado una protesta desde las 4:00 pm hora local en cuatro esquinas del estadio, reunió hasta las 5.00 pm a unas 5.000 personas, que llevaban cartulinas azules con el lema “Spain, sit and talk” (España, siéntate y habla), que querían hacer visible durante la disputa del clásico.

Los agentes de seguridad privada permitieron a los aficionados la entrada con estas pancartas, pero requisaron caretas con el rostro de Leo Messi, ya que la ley del deporte impide que los espectadores acudan sin mostrar su rostro.

Justo antes de iniciarse el partido, a las 8:00 pm, buena parte de los 90.000 aficionados mostraron las pancartas con el lema de Tsunami Democràtic.

Posteriormente, en la segunda parte, algunos independentistas arrojaron pelotas amarillas sobre el césped, en una esquina del campo, lo que obligó a detener algunos segundos el partido mientras efectivos de la seguridad privada las retiraban del terreno de juego.

Con el clásico en marcha, grupos de radicales protagonizaron varios disturbios en los alrededores del Camp Nou por lo que la policía catalana efectuó varias cargas, en las que dispararon proyectiles de “foam”, para intentar que la situación no se descontrolase aún más, con vistas a la inminente salida de los más de 90.000 espectadores.

En algunos momentos, aficionados que salían del campo reprendieron a los pocos radicales que seguían en la zona que intentaran cruzar contenedores en la vía.

En los disturbios, al menos 21 personas requirieron atención sanitaria, todas ellas de carácter leve, de las cuales seis tuvieron que ser trasladadas a un centro médico.

La policía autonómica de Cataluña, detuvo a cinco radicales por desórdenes públicos y por arrojar objetos a los agentes, entre ellos botellas de cristal.

Con el partido en marcha, algunos de los alborotadores lograron forzar una de las vallas que cubre el primer perímetro de acceso al estadio barcelonista, si bien no pudieron entrar porque los Mossos d’Esquadra desplegaron rápidamente un cordón para impedirles el paso.

En un comunicado difundido en las redes sociales una vez finalizado el partido, la plataforma anónima independentista Tsunami Democràtic, investigada por la Audiencia Nacional en una causa abierta por terrorismo, consideró un “éxito” acaparar el “foco mediático” con su lema “Spain, sit and talk” y aseguró que lograron su objetivo de que su mensaje se viera en el campo y las gradas.

No obstante, Tsunami admitió que tenían prevista una “gran acción” para hacer evidente su lema en el campo, aunque reconoce que no la pudieron llevar a cabo “por la actuación policial”.

Durante la primera fase de la protesta de Tsunami, un grupo de manifestantes del grupo independentista radical autodenominado “Lliris de foc” (Lirios de Fuego) rodearon con excrementos a la periodista de La Sexta Mireia Germán.

El Colegio de Periodistas de Cataluña pidió “respeto por el trabajo de los periodistas” y denunció que “no hay justificación posible que impida informar libremente, se trate del medio que sea”.