La presencia militar rusa es una de las principales razones esgrimidas contra Cuba por el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth.
Durante una audiencia del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, marcada por advertencias sobre presuntas operaciones de inteligencia de Rusia -y sugerencias de que China podría estar haciendo lo propio- con apoyo logístico de Cuba, el congresista republicano Mario Díaz-Balart preguntó a Hegseth si embarcaciones militares rusas habían utilizado territorio cubano.
Buques militares rusos, incluido un submarino de propulsión nuclear, han atracado repetidamente en puertos de la isla, según fuentes de EEUU.
«Eso es cierto», replicó Hegseth, que detalló que desde hace tiempo Washington considera «altamente problemático» que «un adversario extranjero use ese tipo de ubicación», tan cerca de Estados Unidos.
La comparecencia estuvo centrada en las prioridades de defensa y seguridad nacional de la Administración del presidente, Donald Trump, pero derivó en preguntas sobre la creciente cooperación entre Cuba, Rusia y China, así como sobre presuntas actividades de inteligencia y presencia militar extranjera en la isla, situada a unos 150 kilómetros de las costas estadounidenses.
SIn embargo, el pasado 5 de mayo la embajada de Rusia en Cuba negó los rumores que señalaban la supuesta presencia de un submarino nuclear del país europeo en la isla.







