La inauguración de un pozo de extracción petrolera en Cuba surge justo cuando la isla atraviesa una grave crisis energética, al haberse interrumpido parcialmente las llegadas de combustible.

Medios estatales cubanos informaron que Rusia y Cuba iniciaron un proyecto conjunto para extraer crudo y gas, en el nuevo complejo de producción de petróleo de Boca de Jaruco, situado en la provincia de Mayabeque a unos 43 kilómetros de La Habana.

El primer ministro de Rusia, Dmitri Medvédev, presenció el comienzo de la perforación horizontal del pozo de manos del conjunto entre la empresa petrolera estatal rusa Zarubezhneft y la corporación Unión Cuba-Petróleo (CUPET), propiedad del Gobierno cubano.

El evento del viernes, al que no se dio acceso a periodistas extranjeros, fue el último en la agenda de dos días del jefe de Gobierno ruso en Cuba, donde fue recibido con gran expectación en un momento en el que la isla pasa por una grave crisis energética, al haberse interrumpido parcialmente las llegadas de combustible.

Esta crisis ha causado efectos visibles en todo el país, como gasolineras vacías o con largas colas, restricciones de transporte por carretera y ferroviario o modificación de horarios escolares y laborales, así como diversas medidas para reducir el consumo eléctrico.

Cuba culpa del problema a la Administración estadounidense de Donald Trump, a quien acusa de imponer un bloqueo ilícito a los petroleros procedentes de Venezuela -su principal proveedor- y de presionar a las navieras de todo el mundo para que no suministren crudo a la isla.